domingo, mayo 22, 2011


NOS ESTAMOS PREPARANDO PARA RESISTIR
(Entrevista a Joaquín Gómez Coptiño)

Tomás Oropeza Berumen

La enorme plancha de concreto del Zócalo arde bajo el sol sabatino. Bajo la lona que sirve como techo a esta carpa de resistencia obrera, hay unas diez sillas de playa y varias tiendas de campaña de las que usan los boys scouts en sus excursiones. Ahí pernoctan hombres y mujeres electricistas las frías noches del DF, a unos pasos del Palacio Nacional y bajo la gigantesca asta bandera. Hay también sobre una mesa portátil una parrilla eléctrica y una máquina para hacer los raspados de todos los sabores que se venden a los paseantes junto a la que se derrite un gran bloque de hielo.

Cruzando la calle la catedral metropolitana dispara campanazos ensordecedores al aire. A pesar del ruido el electricista Joaquín Gómez Coutiño, ex ayudante regular de agente foráneo en Luz y Fuerza del Centro, donde ganaba 207.00 pesos diarios cuando el PANista Felipe Calderón lo despidió injustificadamente de la empresa donde llevaba 19 años de trabajar, conserva la calma.

Tiene cerca de 90 días en el plantón del Sindicato Mexicanos de Electricistas (SME) y dentro de poco habrá cumplido, junto a más de 16 mil compañeros 20 meses de defender sus demandas, resistiendo a la barbarie neoliberal del gobierno de facto.

Viste jeans y playera roja con el logo del SME, nos recibe atento cuando le comentamos que somos profesores de la Facultad de Economía de la UNAM, del Taller de Economía del Trabajo y que queremos dar a conocer lo que piensan los trabajadores de la situación del país, de la lucha que sostienen y de sus perspectivas.

Nos dice que hasta ahora el gobierno se ha negado a satisfacer la demanda de creación de una empresa que sustituya a la que eliminó ilegalmente (la materia de trabajo sigue existiendo) para que contrate como patrón sustituto a más de 16 mil electricistas que han rechazado la liquidación.

-- ¿Cuál es la situación actual de su movimiento, luego de que en marzo pasado la juez María Adriana Mayo, de la Junta Especial 5 de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA), que tenía en sus manos resolver sobre la demandas de su sindicato se negó a reconocer a la representación jurídica de su organización, alegando que el SME no podía demostrar la afiliación de los trabajadores?

- Esta juez depende del secretario del Trabajo Javier Lozano Alarcón y tiene la consigna de retrasar el litigio acerca del despido injustificado, el pago de los salarios caídos y la recontratación por un patrón sustituto. Dijo que nosotros no habíamos acreditado nuestra personalidad jurídica como tal. Cosa ilógica porque nosotros tenemos las pruebas de que somos trabajadores que en realidad ni siquiera fuimos despedidos, porque para despedirnos tenían que habernos avisado la empresa que nos iba a despedir. Y la materia de trabajo no ha desaparecido.

- La dirección del SME sostiene la lucha en tres frentes, el legal, el legislativo y el político, según han expresado. Y ha estado buscando convencer a los legisladores del PRI, PRD y PT de que los apoye para que en el Congreso se apruebe ese tema. Siendo el PRI el partido mayoritario podría decirse que ustedes tienen que convencer a los diputados de ese partido de que los apoyen, pero por lo que se ha visto esos legisladores han presentado iniciativas muy contrarias a los trabajadores, como los proyectos de Ley de Seguridad Nacional y de reforma a la LFT. ¿Qué esperan ustedes?

- Lo que estamos haciendo como sindicato es cabildear con los diputados, principalmente con los del PRI, que son los que definirían por mayoría la creación del nuevo organismo que suministre electricidad en la zona centro del país. Tenemos mucho trabajo por hacer para convencerlos con nuestros argumentos de que voten a favor de la iniciativa que presentamos ante la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados.

- ¿Podría afirmarse que ustedes están en manos de los diputados del PRI? ¿No piensan recurrir a la movilización, o a otras formas de presión extraparlamentarias?

- Ya hemos hecho decenas de manifestaciones y tenemos pensado hacer otro tipo de acciones que tendríamos que acordar en nuestras asambleas, pero ahorita estamos actuando por la vía jurídica y la vía legislativa. Y en la parte legislativa estamos buscando que se llene el hueco jurídico que se produjo en el momento en que Calderón decretó la extinción de L y FC.

- El domingo 8 de mayo este Zócalo se llenó de gente que marchó silenciosamente contra la violencia y por la Paz con Justicia y Dignidad. El SME participó en la marcha encabezada por el poeta Javier Sicilia. Ahora las organizaciones que realizaron esa movilización están convocando a una marcha que iniciará en Cuernavaca el 4 de junio para llegar a CD. Juárez el 10 y firmar un pacto entre los de abajo exigiendo al gobierno federal la desmilitarización y el fin de la narcoguerra de Calderón. ¿Participaría el SME en esa marcha?

-La participación del SME en todos los movimientos sociales es por principio. Nuestro movimiento ya no sólo es del SME, este ya se convirtió en un movimiento social. Porque hemos visto que la política neoliberal está enfocada contra los trabajadores. Y con respecto a la fallida guerra contra el narcotráfico no sé qué piense nuestro sindicato. Pero desde mi punto de vista creo que es un pretexto del gobierno calderonista para militarizar el país y lograr perpetuar a su partido en el poder. Yo pienso que Calderón va a tratar de dar un golpe de Estado al final de su sexenio para perpetuarse en el poder. Esto se relaciona con la reforma a la Ley de Seguridad porque si ya ahorita nos está acostumbrando a ver al ejército y la Policía Federal en todos lados, si se aprueba esa Ley vamos a tener al ejército encima toda la vida.

- ¿Antes del decretazo de Calderón que desapareció la CL y F para privatizarla, usted había participado en la lucha social?

- Nos convertimos en activistas sociales a partir del 10 de octubre del 2009. Nuestro sindicato es muy participativo. No podemos alejarnos de la vida política sindical, puesto que tenemos elecciones cada año, en que se elige a la mitad del comité central. Siempre hay actividad político sindical en el SME, no podemos estar alejados de la participación.

-¿Cómo ha hecho para sostenerse económicamente?

-Mi esposa que ya está jubilada nos apoya a mí y a nuestro hijo. Entramos a trabajar en 1975, pero yo me salí y volví a entrar en 1990.

- ¿Qué consecuencias ha tenido para ti y tú familia este golpe (pregunta el profesor Guillermo Padilla, economista y electricista jubilado, editor de El Transformador)?

-Ha sido un golpe muy duro. Hemos tenido problemas incluso con nuestras propias familias que dejaron de visitarnos, porque a raíz del despido muchos parientes nos recomendaban que cobráramos la liquidación, que realmente es una renuncia voluntaria, y nosotros nos negamos. Y entonces muchos familiares se alejaron pensando que estábamos actuando mal, que deberíamos haber tomado ese dinero y hacer algún negocio, en lugar de estar resistiendo.

-¿Y su esposa también está en la resistencia?

-Sí, ella es la que nos está sosteniendo a mí y a nuestro hijo, que también era electricista de la CL y F. Claro que después de haber tenido tres salarios, ahora sólo tenemos uno. Bajamos nuestro nivel de vida a lo mínimo y ahí la vamos llevando. Estamos subsistiendo para resistir.

-¿Actualmente realiza alguna actividad económica que le reporte algún ingreso?

-Yo estuve trabajando en Líneas Aéreas, luego me cambié a Agencias Foráneas y me enseñaron a trabajar la electricidad. Y cuando se necesita algún trabajo de electricidad lo hacemos y de ahí nos hacemos de recursos.

-¿En su opinión qué se necesita en el país para que los trabajadores tengan lo necesario para una vida digna?

-Un cambio de política económica, porque la que está manejando el gobierno actual es errónea, no ha dado resultado. Porque la política de “empleo” de Calderón está provocando mayor pobreza. Debe haber un cambio radical. Y agrega: “Mucha gente pensó que cambiando al PRI por el PAN iba a producirse un cambio radical, pero el cambio fue en contra del pueblo y a favor de los oligarcas”.

-Todo parece indicar que por lo pronto no va a darse una solución a su movimiento y que tendrán que aguantar hasta después de las elecciones del 2012. ¿Están ustedes preparados para resistir hasta que se defina quien llega a la presidencia?

No estamos preparados, pero estamos decididos a llegar a las últimas consecuencias y a resistir el tiempo que sea necesario. Y le digo que no estamos preparados porque nunca hemos sufrido una situación de este tipo, pero nos estamos adaptando para resistir.

Así, con voz calmada, concluye este hombre de rostro curtido. Y yo pienso que Calderón no va a lograr vencer a los y las electricistas porque a pesar de sus campañas de mentiras ellos mantienen una alta moral y disposición de lucha. Como los vietnamitas cuando se enfrentaron a los soldados yanquis, a los que derrotaron porque defendían una causa justa.

lunes, mayo 16, 2011


Jaime Enríquez
un electricista en resistencia

(entrevista)

Tomás Oropeza Berumen

Meses antes de que el gobierno panista encabezado por Felipe Calderón emitiera el ilegal decreto de extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (CLyF) ocurrieron una serie de extraños incidentes que entonces pasaron desapercibidos o resultaron inexplicables para los trabajadores y la dirección del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) a pesar de la larga experiencia política de esa organización que cumplía por ese entonces 95 años de existencia.

Simultáneamente con la división del sindicato a cargo del agente del secretario del Trabajo Javier Lozano Alarcón, el esquirol Alejandro Muñoz, ocurrió el robo de computadoras en el Sindicato donde se encontraba la base de datos con los nombres, puestos, ingresos y domicilios de todos los miembros; retraso en el pago de las horas extras, presencia de personas extrañas en las instalaciones y oficinas, quienes eran presentados por los jefes inmediatos como aprendices y que en realidad eran militares que tenían la misión de sustituir a los trabajadores, acontecimientos que despertaron la sospecha de algunos sindicalistas que intuían que algo se estaba tramando contra los trabajadores.

A 19 meses de larga resistencia, decenas de manifestaciones, dos huelgas de hambre, varios plantones en el Zócalo, frente a la Cámara de Diputados y miles de horas de brigadeo y negociaciones entrevistamos al trabajador Jaime Enríquez, miembro de la redacción de la revista El Transformador para que nos platique de la situación actual del movimiento y sus perspectivas.

La plática se desarrolló el mes de marzo, en el Taller de Economía del Trabajo de la Facultad de Economía, a donde acudieron varios smeítas en el marco de una campaña informativa realizada en las escuelas ubicadas en el casco de Ciudad Universitaria.

Jaime Enríquez, quien desempeñaba el puesto de Volante en la planta de Atlautla, por el rumbo de los volcanes, cerca de Amecameca y Ozumba, Estado de México, tenía una antigüedad laboral de 25 años 6 meses en el momento de la liquidación de la Compañía Luz y Fuerza del Centro. Le faltaban menos de cuatro años para alcanzar la jubilación. El trabajo que realizaba exigía de una alta calificación, adquirida en la chinga y el riesgo cotidiano. Su sueldo diario era de 320 pesos.

Nos cuenta cómo se inició en la CL y F en el año 1984: “Comencé como ayudante regular, posteriormente fui tomando otros puestos, especial, subagente, agente foráneo. Había opciones en la Compañía, el que quería avanzar podía hacerlo. Los volantes son los que suplen a los que salen de vacaciones. Los programan para cubrir los puestos.

Hasta el 11 de octubre del 2009 la Compañía abasteció de electricidad a la capital del país, el Distrito Federal; 80 municipios del estado de México, 2 municipios del estado de Morelos; 5 de Hidalgo y 2 de Puebla .

Desde que fue despedido junto con otros 45 mil trabajadores este jefe de familia, padre de dos jovencitos, ha sobrevivido gracias a al boteo, los apoyos de otros sindicatos y sobre todo vendiendo poco a poco el patrimonio familiar. El auto, los muebles, etc.

- A más de un año y medio de resistir la política privatizadora del régimen panista ¿qué aprendizaje ha tenido usted?

- Pues hemos visto que la situación del país esta terrible. El país está despedazado. Y también me he dado cuenta de que los mexicanos somos muy indiferentes ante lo que pasa. Es parte de un sistema que nos divide para que no nos agrupemos. Creo que es algo provocado por el gobierno. Nunca había estado tan mal el país. No sólo nos están pegando a nosotros, nos están pegando a todos pero no hay una resistencia articulada, cada quien se está defendiendo como puede.

- ¿Qué le parecen los cambios que el PRI y el PAN pretenden realizar a la Ley Federal del Trabajo?

- Creo que el PRI y el PAN están coludidos para aprobarla. La única manera de detener esa reforma neoliberal es el reagrupamiento de trabajadores y campesinos, la movilización y la lucha para evitar la reforma neoliberal. El gobierno de Calderón hace propaganda a su proyecto de reforma laboral diciendo que con ella se podrían crear más empleos para jóvenes y mujeres. Pero eso es una mentira. No quisiera ser catastrofista, pero creo que le va a llevar mucho tiempo poder recuperarse al país.


- Falta poco más de una año para que se lleven a cabo las elecciones del 2012 ¿ qué espera usted de ese proceso?

- Yo no entiendo las alianzas entre el PRD y el PAN, que se junte la izquierda con la derecha. Me parece que el PAN no va a ceder, no van a dejar tan fácil el poder. Se van a aferrar. Y no me parece que el PRI sea una alternativa tampoco. PRI y PAN. Son lo mismo.


- Desde su punto de vista ¿qué hace falta para que cambien las cosas en el país y hacia donde debería ser el cambio?

- Hablando de partidos políticos, me parece que la única opción sería Andrés Manuel López Obrador (PT), pero sólo no va a llegar. Tendría que ser con una amplia alianza de organizaciones y fuerzas sociales, pero izquierda.


- ¿Y le parece López Obrador sí cumpliría con lo que planea en sus mítines y en su propaganda?

- No ha llegado. Le doy el beneficio de la duda. Hay que recordar que cuando fue Jefe de Gobierno de la capital del país realizó varios programas que beneficiaron a la población: la ayuda a las madres solteras, a los adultos mayores, las guarderías, etc.

- Habría que apuntar la necesidad de la organización desde abajo, desde el pueblo para forjar una alternativa a la sociedad actual. Ahí está el caso de Bolivia, donde por la vía electoral llegó a la presidencia un indígena cocalero, Evo Morales, apoyado por un movimiento amplio, el Movimiento al Socialismo (MAS) con un proyecto de transformación social. Y aunque allá se aprobó una Constitución Socialista, el pueblo no ha dejado de luchar. Por ejemplo los mineros hace poco realizaron una huelga general por aumento de salarios. Y el gobierno resolvió concedérselos.

En México los zapatistas y otros movimientos intentaron generar una alternativa de lucha anticapitalista, pero después de criminal represión contra San Salvador Atenco, ordenada por el ex presidente Vicente Fox y el gobernador del estado de México Enrique Peña Nieto, se produjo un repliegue. ¿Usted, como trabajador en lucha qué piensa del zapatismo, lo considera una alternativa?

- Parece ser que ya no existen. Yo lo que entiendo del movimiento zapatista es que fue un movimiento rural, de los pueblos indios del estado de Chiapas que al surgir en 1994 hacia un llamado a derrocar al gobierno. Hoy no sé si el ejército los tenga cercados o se encuentren en condiciones muy difíciles y por eso casi no se expresan. Pero habrá que ver qué pasa en los años que vienen.
Por cierto –añade- yo vivo a espaldas de la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco (UAM-X) y recuerdo que ese año estuvo muy vigilada por judiciales y toda clase de policías porque se decía que Marcos dio clases ahí.

sábado, mayo 07, 2011



ELVIRA, UNA TRABAJADORA ELECTRICISTA
(entrevista)

Tomás Oropeza Berumen

Bajo el sol que cae a plomo, el zócalo de la capital mexicana esta cubierto de decenas de tiendas de campaña y grandes carpas de lona bajo los cuales se desarrolla la vida de cientos de electricistas que siguen resistiendo el autoritarismo de Felipe Calderón a 19 meses de que la compañía de Luz y Fuerza del Centro (CL y F) fuera liquidada por un decreto anticonstitucional dado a conocer horas después de que el ejército tomara las instalaciones, oficinas y plantas eléctricas donde laboraban más de 45 mil trabajadores que fueron lanzados a la calle.

Venta de raspados, tacos de carnitas y suadero, aguas frescas, playeras con estampados del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), cachuchas, cds, artesanías, sirve para que los electricistas obtengan algunos centavos para llevar a sus familias.

Hoy el zócalo es un muestrario de los empleos inventados por los trabajadores para sobrevivir la política económica del presidente de facto, quien hizo su campaña electoral prometiendo la creación de plazas laborales y seguridad. Pero en sus cuatro años de mal gobierno el país se ha convertido en un sangriento escenario donde la delincuencia y los militares han matado a cerca de 40 mil mexicanos y desaparecido a diez mil.

A unos cuantos metros del Palacio Nacional desde donde emanan las directrices del gobierno panista que han convertido al país en un polvorín, trabajadores altamente calificados que proveían del fluido eléctrico a la capital y varias entidades del centro de la República mexicana, viven -por ahora- con un pie en la economía informal y otro en la resistencia social.

También bajo la vigilancia de los soldados que desde la azotea del Palacio vigilan todo lo que se mueve en esa gigantesca plancha, se organiza la marcha anual por la legalización de la mariguana. Decenas de jóvenes se preparan para exigir el fin de la prohibición, piedra angular que da sustento al negocio de la narcoguerra.

Aturdidos por el sol y el ensordecedor ruido del repique de las campanas de la Catedral, encontramos a Elvira Huerta Hernández, una trabajadora electricista. Morena y menudita, ha comerciado con gorras, playeras, agua fresca, llaveros. Desde hace casi dos meses vende alitas adobadas, papas a la francesa y refrescos en su tienda de campaña.

Así, además de mantenerse en lucha puede ganarse un dinerito para los pasajes y la comida diaria. La acompaña una jovencita, hija de un trabajador que hace guardia sustituyendo a su padre y ayudando también en la vendimia.

Esto fue lo que nos contó Elvira quien trabajó catorce años y medio comisionada en el SME y tres como oficinista en el centro de Marina Nacional. Casi 18 años de trabajo que se fueron por el caño y tuvo que cambiar la computadora por el anafre. Pero mucho ha aprendido de lo que es la política y el gobierno mexicano. Ha estado en todas las manifestaciones electricistas y asambleas. Escuchado cientos de discursos en los mítines obreros. Ya no ve televisión, le da asco.

Afirma con orgullo: “Yo estoy luchando desde le misma noche en que el gobierno liquidó la CLF. Mi papá fue electricista y toda mi familia también lo era. Ahora estamos divididos, como muchas familias de ex trabajadores, porque algunos renunciaron a la lucha y aceptaron la liquidación.

- ¿Cómo cambió su vida al quedar desempleada?

- Totalmente. Yo pensaba que me aguardaba una vejez tranquila, con jubilación, porque al tener un sindicato tan fuerte como el SME, me sentía segura de mi futuro. Pero desde el 10 de octubre del 2009 mi vida dio un giro de 90 grados. Por ejemplo yo tenía asegurada a mi mamá, que tiene 86 años y ahora ya no tiene servicio médico. Yo pensaba en jubilarme y tener una seguridad. Pero todo mi proyecto de vida cambió por culpa de Calderón. Me perjudicó no sólo a mí, sino a toda mi familia, pues todos trabajábamos en CLyF. Hay hasta distanciamientos. Un hermano aceptó la liquidación porque tuvo un problema económico muy fuerte, pero otros parientes no creyeron en la lucha y aceptaron las migajas que les dio el gobierno.

- ¿ Y les dieron el trabajo que les prometió el secretario del Trabajo Javier Lozano Alarcón?

- No, a ninguno se los dieron. Algunos pusieron un negocio o trabajan por su cuenta. Y con el distanciamiento se perdió la comunicación con ellos, con hermanos, sobrinos.

- Y usted porqué no se liquida?

- ¡Híjole! En primera porque yo no soy lo que dijo Calderón, que eramos unos flojos. Indignada agrega: si yo me liquidara sería aceptar lo que ese señor dice. Pero al estar aquí en este plantón, día y noche bajo la lluvia y el sol le estamos diciendo que con nosotros no funcionaron sus cálculos. Si fuéramos lo que él y la prensa decían, que eramos flojos, privilegiados e irresponsables, no estaríamos todavía luchando. Y yo estoy segura de que vamos a triunfar.

- ¿Qué hace falta para triunfar?

- Más unión entre todos nosotros, los trabajadores del país. El apoyo de más organizaciones, de todas, porque hay veces que sí nos dan el apoyo, pero nomas vienen, se presentan y se van.

- Mañana (domingo) llegará a este lugar la caravana que viene de Cuernavaca, Morelos, exigiendo Paz con dignidad y el retorno del ejército a los cuarteles. ¿Qué piensa usted de la guerra de Calderón contra lo que él llama la delincuencia organizada?

Elvira medita un poco y con una sonrisa dice: “Ese señor es como caprichoso. Todo lo que hace lo hace por capricho y tiene que ser como él dice. No se comporta como un presidente. Parece un rey. No sé como llamarlo. No tiene sentimientos. Pero con nosotros se equivocó. Pero sigue tratando de derrotarnos. Hasta han detenido a compañeros, ya son doce presos políticos electricistas. A Miguel Marquez Ríos lo acusan de secuestro de varios federales. ¡ El solíto!!

- ¿Usted y sus compañeros han sido hostigados?

- Sí. La sección de oficinistas estamos promoviendo que la gente no pague la luz. Ponemos mesas de quejas y tenemos una mesa en la sucursal Anáhuac (en Marina Nacional) y ahí estamos dos compañeras y un compañero, comisionados de Oficinistas Varios, ahí nos ponemos los martes y jueves y para amedrentarnos nos mandan a un policía a amenazarnos conque nos van a echar a los federales, porque acude mucha gente a pedirnos apoyo para poner su queja por las altas tarifas que les cobra la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Pero como no estamos haciendo nada malo no le hacemos caso. La gente va con nosotros en busca de apoyo y nos apoyamos mutuamente”

- ¿Cómo hace para mantener alto el ánimo, el espíritu de lucha?

- Elvira me mira, como sorprendida, pues al parecer nadie le había hecho antes esa pregunta. Se le llenan los ojos de lágrimas y nos cuenta que al principio se deprimió mucho. Que su mamá también se puso muy triste. Que varios compas, tanto de la resistencia como de los que se liquidaron, se han suicidado . Que muchos se han enfermado de diabetes, de cáncer, etc. Yo le pregunto si tuvieron algún apoyo sicológico profesional para recuperar el ánimo y me lo dice: Se nos quita la depresión luchando aquí con nuestros compañeros y compañeras! Yo tomo nota. Por si acaso.

La dirección sindical ha dicho que la lucha por la recontratación por un patrón sustituto se libra en tres frentes: el legal, la movilización y en el político, buscando convencer a los legisladores de crear una empresa eléctrica para el Distrito Federal.

A unos metros de donde estamos platicando esta ubicada una mesa de quejas y un electricista jubilado recolecta firmas a los transeúntes para repudiar la instalación de medidores de prepago, presentados por la CFE como una maravilla moderna. Se escucha una canción de Eugenia León, El Barzón.

lunes, mayo 02, 2011


EL PELIGRO SIGUE

Tomás Oropeza Berumen

La amenaza de las reformas estructurales sigue pendiendo sobre la cabeza del pueblo mexicano. No se ha conjurado el peligro de que sean aprobadas.

Por ahora eso depende de la conveniencia de los partidos políticos y sus legisladores. De los cálculos que habrán de tomar de cara a las elecciones de julio en el Estado de México y las federales del 2012 en las que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se considera como el más probable triunfador dada la debacle del régimen de facto del Partido Acción Nacional y los bandazos del Partido de la Revolución Democrática.

Por el momento la coyuntura preelectoral ha inhibido a la facción de politicastros del PRI que hasta hace unos días estaba decidida a “pagar los costos políticos” de aprobar las anticonstitucionales reformas laboral y de Seguridad Nacional promovidas por los diputados vinculados al gobernador del estado de México, aspirante presidencial del grupo Atlacomulco Enrique Peña Nieto, para hacer trizas las conquistas obreras y entregar el poder al ejército mexicano e imponer un régimen cívico - castrense en el país.

El PRI se dividió ante la amenaza del voto de castigo en las urnas donde los trabajadores podrían desquitarse dando sus votos al economista Alejando Encinas, candidato de los partidos del Trabajo (PT), Convergencia y de la Revolución Democrática (PRD) -luego de que se deshizo la alianza que el presidente nacional del sol azteca fraguara con Felipe Calderón.

Las dos reformas aludidas largamente esperadas por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el gran capital no se han descartado gracias a la movilización popular sino solo están suspendidas por consideraciones tácticas de los priístas, quienes se dividieron a la hora de asestar la puñalada contra la clase trabajadora y el país.

Los senadores priistas Francisco Labastida y Manlio Fabio Beltrones menos torpes que el grupo de diputados de Peña Nieto anunciaron que no dejarían pasar en el Senado las reformas en el Senado y eso detuvo la puñalada trapera contra el pueblo mexicano.

En el caso de la reforma laboral los diputados anunciaron que llevarán a cabo una consulta para decidir su destino, sin que quede claro a quienes se consultaría, de cuanto sería la muestra, etc. Y en cuanto a los cambios a la Ley de Seguridad, no hay que descartar que estos se aprueben en alguno de los dos periodos de sesiones que quedan por realizarse en lo que resta del año.

La gran cantidad de críticas a ambos proyectos desde la izquierda socialdemócrata y las débiles protestas del sindicalismo neocharro jugaron su papel, pero no contribuyen a crear una fuerza política independiente y opuesta al capital con capacidad para protagonizar un movimiento nacional de protesta que modifique la correlación de fuerzas.

La reforma laboral que pretenden llevar a cabo la alianza PRI-PAN además de promover la subcontratación (outsorcing), la inestabilidad laboral, disminuir los salarios y precarizar –aún más el empleo- está encaminada a destruir los sindicatos y los contratos colectivos de trabajo (CCT) y con ello la base social de ese sector de la clase política, por lo cual se explica que el “sector obrero” del PRI se halla rebelado este primero de mayo contra la línea de Peña Nieto quien por lo que se está comenzando a observar podría dejar de ser el candidato priísta, dado que al interior de ese partido mafioso las contradicciones están al rojo vivo.

Por su lado el sindicalismo “independiente” y sus líderes, muchos de ellos con varias décadas en las dirigencias sindicales, como Francisco Hernández Juárez del sindicato de Teléfonos de México; Agustín Rodríguez Fuentes, del Stunam, etc. también se oponen a la reforma por razones similares. Pues los sindicatos les han servido como plataforma para llegar a cargos de elección popular y encaramarse en la clase política mexicana.

Los trabajadores desde luego que tienen muchas razones para rechazar la reforma laboral.
Saben que de aprobarse sufrirán una mayor explotación y dificultades infinitas para defenderse.

Dado el escándalo que produjo durante las últimas semanas el tema de la reforma a la Ley de Seguridad Nacional, este tema opacó al anterior pero no se encuentra desligado del mismo, pues lo que está en el fondo es una política para imponer un mayor control policiaco – militar y explotación capitalista sobre el pueblo mexicano.

Es necesario oponerse enérgicamente a la pretensión de Felipe Calderón de, mediante una burda violación a la Constitución Mexicana, adquirir la facultad para declarar el estado de excepción nacional o regional arbitrariamente.

Igualmente no debemos permitir que el ejército logre la aprobación de un marco legal que le permita realizar detenciones arbitrarias, catear domicilios, realizar espionaje y detenciones, tomar la justicia en sus manos. Ello nos llevaría a un retroceso sin parangón en la historia del país. Un escenario peor que el de la guerra sucia de los setenta. Sólo comparable con lo ocurrido hace décadas en países sudamericanos.

Si bien en la capital mexicana los trabajadores tanto del sindicalismo corporativo del PRI como de la Unión Nacional de Trabajadores y sindicatos combativos como el electricistas (SME) y muchos otros llevaron a cabo dos grandes manifestaciones contra la reforma laboral y la estrategia gubernamental de combate al narco, la realidad es que la clase trabajadora sigue actuando puramente a la defensiva.

En otras partes del país, como en el estado norteño de Chihuahua, uno de los más golpeados por la violencia del narco y el ejército, la clase obrera esta tan inerme y carente de organizacion de clase que el reciente 1° de mayo, la marcha conmemorativa fue encabezada por el gobernador priista César Duarte y la policía municipal. Despojando a decenas de miles de obreras y obreros de las maquilas del derecho a expresar su descontento y levantar sus reivindicaciones de clase en esa entidad militarizada donde la población repudia la presencia de los federales.