sábado, septiembre 10, 2011


CRECE EL APOYO AL SINDICATO MEXICANO DE ELECTRICISTAS (gracias a la CFE)

Tomás Oropeza Berumen

En estos días de fiestas patrias es real el peligro que se cierne sobre los más de 16 mil electricistas que continúan resistiendo en su campamento en el zócalo capitalino la política antipopular del gobierno de facto panista, encabezado por Felipe Caderón.

Los voceros a sueldo del régimen blanquiazul han intensificado su campaña contra los obreros rebeldes que no han claudicado en sus demandas, a casi dos años del once de octubre del 2009, cuando las instalaciones de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (CL y F) fueron tomadas por el ejército para implementar el decreto de extinción de esa paraestatal en la vía de privatizar la producción y distribución de la energía eléctrica, en acatamiento a las “recomendaciones” del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Todos los medios electrónicos y la prensa escrita, salvo honrosas excepciones, han intensificado la campaña para justificar ante la opinión pública el uso de la violencia policiaca contra hombres y mujeres que han hecho de su presencia en el corazón del país una forma de lucha para presionar al gobierno calderonista a resolverles sus demandas: Creación de una empresa eléctrica que los emplee en las condiciones que tenían en CL y F ; el reconocimiento del comité central del sindicato; la entrega de las cuotas sindicales ilegalmente retenidas por orden de Calderón y libertad inmediata e incondicional de los presos políticos del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

Al campamento del SME se sumaron recientemente miembros de más de cien organizaciones sociales para reforzar la lucha y han constituido el plantón de Los Indignados de México. También se conformó una Organización Política Nacional la semana pasada para extender la lucha a otros sectores populares de este país que se está desintegrando por la violencia provocada deliberadamente por el gobierno panista con SU estúpida estrategia militarista contra la delincuencia organizada.

Miles de mujeres, jóvenes y niños de colonias populares, estudiantes y trabajadores acompañan la víspera del desfile militar del 16 de septiembre a los electricistas, que en muchos casos son sus parientes o vecinos, ocupando un espacio que es del pueblo, no del gobierno más corrupto y criminal que ha tenido el país.

Decenas de miles de personas que en algún momento creyeron la campaña panista contra el SME, la leyenda de que ese organismo gremial era responsable de su mal estado financiero, y que las cosas mejorarían con su liquidación, ahora se están organizando y luchando para defenderse de las tarifas locas que les cobra la “empresa de clase mundial” Comisión Federal de Electricidad (CFE) que además está imponiendo los medidores de prepago, como en Sud África lo hizo la empresa ESKOM en 1999 (ver el excelente documental La gran venta dirigida por Florián Opitz que nos muestra lo que ocurre cuando se privatizan los servicios públicos).

Y qué decir de la vulnerabilidad en que se halla el suministro de electricidad en el Norte del país, luego del apagón ocurrido en parte de California y Arizona (EE.UU, Baja California y parte de Sonora, en México, afectando a unos seis millones de personas que viven en esa área geográfica y económica provocando pérdidas económicas por varios millones de dólares. La causa se atribuye a un accidente ocurrido en una planta nuclear de Arizona. Pero el hecho es que del lado mexicano la CFE nada pudo hacer, porque el problema estaba al otro lado del Río Bravo y allá es donde se deciden las cosas.

Pero lo que está haciendo crecer la inconformidad con la política económica del régimen panista e indirectamente fortaleciendo a los electricistas del SME, son las arbitrariedades cometidas por la CFE en todo el país, como lo demuestra el hecho de que desde Tijuana, Baja California, hasta Comitán, Chiapas la gente se está movilizando demandando tarifas únicas y justas.

Ayer viernes en los estados de Oaxaca, Guerrero, Morelos y Chiapas rechazaron con manifestaciones, mítines y bloqueos de carreteras el alto costo de la electricidad. En san Cristóbal de las Casas, Chiapas, el movimiento Luz y Fuerza del Pueblo dio a conocer un manifiesto en el que declaran su adhesión a La Otra Campaña y su decisión de luchar por una nueva Constitución, un Congreso Constituyente y un plan de lucha junto con el EZLN, además demandaron la creación de una empresa que sustituya a la CL y F y la libertad de los 13 presos políticos del SME.

En Veracruz el Movimiento La Leyenda de Chucho el Roto Vive se ha convertido en una pesadilla para la CFE y el gobierno estatal que está siguiendo la política de criminalizar a quienes se oponen a la instalación de los medidores de prepago y se niegan a pagar las tarifas incrementadas hasta en 2 mil por ciento. El movimiento inspirado en el célebre bandido que robaba a los ricachones del régimen porfirista pasó de contar con 7 mil integrantes en 2009 a más de 35 mil militantes en estos días a pesar del hostigamiento que practican en su contra policías de la AFI y empleados de la CFE, informó Rosalía Uribe Pérez, representante de esa organización en Puente Nacional, Ver.

En el DF la CFE también hace de las suyas y la indignación va en aumento, a pesar de que la policía participa en la represión contra las familias y organizaciones sociales que resiste el cobro de tarifas que aumentaron de 700 pesos hasta casi 800 mil, como informa el diario digital Vanguardia (http://www.vanguardia.com.mx/intimidalacfeparaelcobrodereciboslocos-1084286.html): “Alejandro Silva, propietario de una pequeña papelería que cubre sus contribuciones fiscales a través del régimen de pequeños contribuyentes (Repecos), ubicada en Insurgentes centro número 96, en la delegación Cuauhtémoc. Silva resume: “Antes pagábamos bimestralmente 700 pesos; después de la desaparición de Luz y Fuerza del Centro se elevaron a 3 mil 651 pesos, y ahora el último recibo con fecha 24 de mayo de 2011, porque no ha llegado el más reciente, trae un saldo a pagar de 799 mil 779 pesos.”

Para colmo el escándalo desatado al conocerse el caso de corrupción protagonizado por el ex subdirector de operaciones de la CFE, Néstor Moreno Díaz, acusado de enriquecimiento ilícito y hoy prófugo, ha involucrado a otros altos funcionarios como Carlos Rovira Baker y Gustavo Santiago Torres además a el ex director de operaciones Arturo Hernández Álvarez imputado por autoridades estadounidenses de participar en la red de corrupción de quien fuera su subordinado.

No cabe duda el régimen político mexicano esta podrido, basta presionar un poco para que salte la pus, como ha estado sucediendo desde la quemazón del Casino Royale que además de provocar la muerte de 52 personas, los sucios negocios que ahí se realizaban están involucrando hasta al delfín de Calderón, el hoy ex secretario de Hacienda y suspirante a la candidatura del PAN, Ernesto Cordero, un producto made in ITAM.

miércoles, agosto 31, 2011


MONTERREY 25/08/2011

Tomás Oropeza Berumen

Pasada la humareda provocada por el incendio del Casino Royale el jueves pasado en Monterrey, Nuevo León, acto criminal que provocó la muerte de 52 personas, comienza a desvanecerse la versión de que se trató una acción terrorista, como la calificó Felipe Calderón, para aprovechar el estado de shock y estupor provocado por ese hecho atroz y promover la aprobación de su Ley de Seguridad Nacional.

Sin que aún se realizara una investigación de lo sucedido, calificó a los autores de “verdaderos terroristas” convocando a la unidad nacional en torno a su fallida estrategia de combate a la delincuencia organizada y hasta le reclamó al gobierno estadounidense la falta de control sobre la venta de armas a los delincuentes y el elevado consumo de drogas de los norteamericanos.

En la versión de la Procuraduría General de Justicia de Nuevo León (PGJE), los cinco presuntos autores del atentado tenían la intención de incinerar el casino en represalia por la negativa de sus dueños a pagar el “derecho de piso”, no de atentar contra las personas a quienes trataron de desalojar, pero no lo lograron porque perdieron el control de la situación.

Suponiendo sin conceder que esa sea la realidad, lo cierto es que a Calderón le cayó como anillo al dedo lo ocurrido en la Sultana del Norte para reposicionarse como el gran abanderado de la guerra a la delincuencia, justificar la militarización del país y en particular de Nuevo León a donde se enviaron de inmediato mil quinientos soldados e igual número de policías federales para reforzar a las tropas que ocupan esa entidad desde hace años.

Según la información de la PGJE y del cuestionado gobernador priísta Rodrigo Medina de la Cruz, parecería que los cinco matones supuestos zetas detenidos actuaron por su cuenta, pues no han informado de que se esté buscando al autor intelectual del homicidio múltiple.

Guardada toda proporción con el atentado del 11/09/2001 en Estados Unidos, utilizado por el entonces presidente George Bush Jr. para legitimarse y mediante la conmoción social imponerle al pueblo norteamericano la Ley Patriótica e invadir Irak. Aquí en México el 25.08.2011 a Calderón le está sirviendo como un pretexto para justificar la creciente injerencia de espías y militares “retirados” norteamericanos que hasta donde sabemos operan desde un búnker en avenida Reforma, cerca de la embajada gringa y -según el New York Times- también desde una base estadounidense, empotrada en un cuartel del ejército mexicano en el Norte de México.

Igualmente el gobierno panista está desplegando una intensa campaña empleando los medios de desinformación masiva para sembrar la idea de que se necesita de la intervención de fuerzas militares extranjeras para derrotar al narco y salvar a los mexicanos.

En esta línea están las recientes declaraciones del autor de La Región más transparente, el escritor Carlos Fuentes, quien la semana pasada sostuvo que el gobierno panista debería legalizar las drogas y al mismo tiempo pedir el apoyo de las policías francesa, israelí o alemana. En entrevista con la agencia EFE con motivo de la entrega del premio Fomentor de las Letras que le fue otorgado dijo: “Mientras no se den pasos para legalizar la droga y se llegue a acuerdos con los Estados Unidos -que es el mercado de las drogas-, y no se tomen acciones internas efectivas de la policía, la pandilla de la droga derrotará al Ejército de México y a la sociedad que está inerme”.

Oportunistamente la clase política se sumó a la convocatoria a la “unidad nacional” de Calderón y el jefe de gobierno del Distrito Federal Marcelo Ebrard, aspirante a la candidatura presidencial por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y actual presidente de la Confederación Nacional de Gobernadores (Conago) pidió “cerrar filas” apoyando al gobierno federal y al de Nuevo León, olvidando las críticas que sostenía al principio de la narcoguerra calderonista contra le estrategia basada en el uso del ejército. Lo cual demuestra, entre otras cosas, que la izquierda amarilla se ha recorrido hacia la derecha en más de un tema.

Seguramente en el período de sesiones de la Cámara de Diputados que inicia este 1º de septiembre, el influjo del asunto Casino Royale ejercerá una presión para que los diputados acaben de corroborar la Ley de Seguridad Nacional que ya habían aprobado en lo general los representantes de todos los partidos, con la honrosa excepción del Partido del Trabajo (PT).

Si esto ocurre, México habrá dado un paso más hacia el establecimiento de una dictadura en la que un personaje cuestionado desde su arribo a Los Pinos y que ha dado muestras de ilimitada obsecuencia ante el gobierno de Estados Unidos, podrá declarar el estado de excepción en cualquier parte del país, otorgándole carta blanca a los milicos para cometer legalmente las atrocidades que ya practican contra la población con el pretexto de combatir el narcotráfico, pero sin el riesgo de ser llamados a rendir cuentas en el futuro, como les sucedió a los militares golpistas en Argentina.

Si esto llega a suceder, México ingresará a una situación donde las luchas obreras y populares tendrán mayores dificultades para desarrollarse porque las pocas libertades democráticas que aún sobreviven serán canceladas. Pese a todo, los trabajadores y explotados tendremos que continuar la lucha por un cambio radical de la sociedad mexicana.

lunes, agosto 22, 2011


ANTE LA CRISIS, CALDERON ESPERA UN MILAGRO DE LAS RELIQUIAS PAPALES

Tomás Oropeza Berumen

La violencia se ha enseñoreado de México. El sábado una balacera entre delincuentes y policías y militares provocó la suspensión de un partido de fútbol en la ciudad de Torreón, la capital del  estado de Coahuila. Millones de personas se enteraron del episodio por las redes sociales y los noticiarios. El gobierno de Felipe Calderón no pudo ocultar el episodio, pero lo minimizó. Nadie murió y todo está bajo control, aseguró.

En la ciudad de Morelia, la capital del estado de Michoacán, al medio día del Domingo, cientos de personas sufrieron el encierro en locales comerciales durante varias horas por el operativo policiaco militar que intentó localizar a los autores del asalto a una joyería ubicada en el centro comercial Plaza de las Américas.

También el Domingo Calderón fue, acompañado de su esposa e hijos, a la Nunciatura Apostólica en el DF a admirar las llamadas reliquias papales, una cápsula de cristal con un poco de la sangre y algunos ropajes de Juan Pablo II, objetos que recorrerán varias ciudades, famosas por la violencia que padecen sus habitantes a manos de la delincuencia y las fuerzas armadas.

Los que creen en milagros esperan que ocurra uno y que al menos disminuya el genocidio que a casi cinco años de la presidencia de facto calderonista ha costado más de 50 mil muertes, 10 mil “desaparecidos” y decenas de miles de desplazados.

El recorrido del kit papal por las 91 sedes de la iglesia católica será escoltado por la Policía Federal. Seguramente ese será el tema de los noticiarios las semanas que vienen y hasta el 15 de diciembre, fecha en que terminará la extraña gira que recorrerá el país de costa a costa y de Sur a Norte.

Sin duda en radio, prensa y televisión no se hablará de otra cosa. Y los panuchos y demás oportunistas aprovecharán la ocasión para lucirse muy devotos adorando los fetiches mencionados. Se viven tiempos electorales y como dicen los perredistas: “hay que posicionarse” aunque haya que aprovecharse de la desesperación que la miseria y la falta de perspectivas causadas por tres décadas de capitalismo salvaje ha provocado en millones de mexicanos.

El recorrido de los residuos papales abarcará prácticamente todos los estados del país y sin duda constituye un operativo político de la iglesia católica y el panismo  para relanzarse con mayor ímpetu al escenario electoral. Tal como está ocurriendo en España, donde la visita de Estado realizada por el papa Benedicto XVI removió a las bases del franquismo y las enfrentó con otros tantos que criticaban el dispendio realizado por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en una época en que cientos de miles carecen de empleo y el movimiento de Los Indignados cuestiona la política económica neoliberal del gobierno socialista.

Fuera de foco quedarán situaciones más importantes, como el feminicidio  que está viviendo el estado de Chihuahua, donde en las pasadas dos semanas han sido asesinadas 15 mujeres, en casi todos los casos después de padecer tortura. En lo que va del año la suma de mujeres victimizadas en ese estado es de 222, informan el Instituto Chihuahuense de la Mujer y la Fiscalía General del Estado.

O la recesión económica en que ya nos encontramos. Hecho reconocido hasta por los organismos empresariales, como el Grupo Financiero Invex quien observa la disminución del débil crecimiento del PIB que promedió un crecimiento aproximado del 4 por ciento en el primer semestre del año, inferior al logrado en el mismo lapso del 2010, cuando fue de 6 por ciento.

El Grupo Financiero Citi Banamex apuntó que la actividad económica se ha desacelerado desde el mes de junio en relación al año pasado, ya que el índice global de actividad económica (IGAE) registró un crecimiento de 3.6 por ciento frente al 4.4 del mes de mayo.
Y como la economía mexicana se halla encadenada a la de Estados Unidos, país con el que realiza el 80 por ciento de sus transacciones, habrá que esperar la peor parta de la doble recesión que están anunciando economistas gringos y que a juzgar por el retiro de capitales y las compras de pánico de oro se está materializando.

Otros datos, menos sofisticados pero que arroja mucha luz sobre lo que está ocurriendo en la economía es la dramática caída en las ventas de alimentos que se reporta en la Central de Abastos de la Ciudad de México, donde la demanda disminuyó casi el 50 por ciento, el doble de lo que cayó en el periodo vacacional de verano del año pasado, a decir de Rubén Ríos Bastida,  presidente de los comerciantes de ese centro comercial con 433 bodegas que ocupan un espacio de 327 hectáreas y es el más grande del país.

Por su parte la patronal Confederación de Cámaras Industriales (Concamín) reconoció que la crisis es una realidad y exhortó al gobierno a implementar un programa antirecesivo, “aumentando el blindaje económico”, proteger el empleo, reactivar la planta productiva nacional y una serie de medidas anti deperesivas imposibles de aplicar por un gobierno panista de ultraderecha como el que encabeza Felipe Calderón.

Estos hechos económicos hacen evidente que el sistema capitalista se halla en crisis de sobreproducción relativa, las dificultades en la realización de las mercancías y de acumulación de capital así lo confirman.

También resulta claro que la crisis económica y social se profundizará en el país y que el gobierno de facto calderonista, lleva a cabo una ofensiva contra los trabajadores del país buscando someterlos a una mayor explotación y control. La Ley de Seguridad Nacional y la reforma laboral han sido diseñadas para lograr esa meta y todo parece indicar que serán aprobadas en lo que resta del sexenio, dada la desmovilización y el control que padecen trabajadores y campesinos así como el colaboracionismo de la izquierda mexicana.

Pero no todo esta dicho. La clase obrera y los explotados tienen la palabra.

sábado, julio 30, 2011


LOS TRABAJADORES ANTE LAS ELECCIONES DEL 2012

Tomás Oropeza Berumen

A once meses de que se lleven a cabo las elecciones federales del uno de julio del 2012, sería ingenuo pensar que gracias a ese proceso cambiará el destino de millones de mexicanos que hoy sufren de desempleo, bajos salarios, injusticia, violencia y antidemocracia, como nunca antes.

La imposición de una política económica favorable exclusivamente al gran capital, hace tres décadas bajo el régimen del presidente Miguel de la Madrid, que sometió al país a los dictados del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) han exacerbado los males consustanciales al capitalismo mexicano. Las maquilladas estadísticas oficiales del INEGI no logran ocultar la miseria del pueblo mexicano.
Aunque a partir de la crisis iniciada del 2008 se comenzó a cuestionar en todo el mundo al modelo diseñado por los padres del neoliberalismo Milton Friedman y F. Hayek, dicha discusión no ha prosperado ni siquiera en las escuelas de Economía y los partidarios del retorno a la política económica ideada por J.M. Keynes no han avanzado en la construcción de una política y un movimiento social capaz de imponer el abandono del capitalismo salvaje y el retorno al Estado del Bienestar, falsa alternativa que los reformistas del sistema tratan de hacer pasar como solución a los grandes males del mundo actual.

Hoy los partidos políticos mexicanos están más preocupados por definir al candidato que les garantice el acceso al poder que en esbozar un programa que sirva para sacar del abismo de la pobreza a millones de desempleados, trabajadores, jóvenes desempleados y campesinos. No puede ser de otra manera, pues todos –sin excepción- sólo usan al pueblo para encaramarse en el gobierno y promover sus intereses y los del capital.

Todos en última instancia pretenden seguir aplicando la ortodoxia neoliberal y para ello buscan el control de lo que queda del Estado mexicano a 30 años de “libre” mercado y entrega de los bienes nacionales a la burguesía.

Los tres principales partidos y sus satélites además de buscar imponer en la silla presidencial a su candidato, intentarán ocupar el mayor número de curules en el Congreso para hacer viable la instrumentación de su proyecto. La contienda electoral será por 500 diputaciones (300 de mayoría relativa y 200 de representación proporcional) y 128 senadores. Hasta hoy no reelegibles en el periodo inmediato que para los primeros es de tres años y de seis para los segundos.

El Estado y el país son el gran botín en disputa en una contienda donde todo vale, como la del 2006 y la que tuvo lugar hace unas semanas en el Estado de México, donde el 57 por ciento de los empadronados se abstuvo de sufragar y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) tuvo más del 60 por ciento de los votos, gracias a un operativo para –como en los viejos tiempos- efectuar un fraude electoral y planchar a sus oponentes.

No debemos olvidar que desde hace muchos años los partidos políticos mexicanos son grupos mafiosos que representan los intereses de distintas facciones de la burguesía “nacional” y extranjera. Es mentira la versión de que constituyen una clase política autónoma, como han propalado los neoliberales de derechas e “izquierdas”.

El Partido Acción Nacional (PAN) se distingue por ser un fiel defensor del capital norteamericano e ibérico. Felipe Calderón el presidente de facto, no habría podido mantenerse en Los Pinos sin el apoyo de Estados Unidos. El PAN es un acérrimo enemigo de la clase trabajadora, del campesinado, los millones de jóvenes pobres, los pueblos indios y las mujeres.

Ha impuesto al país una antipopular estrategia bélica para combatir un fenómeno social derivado de la miseria material y moral capitalista, la narcoguerra a cargo del Ejército y la Marina, violando la Constitución Política Mexicana. Conforme al Plan Mérida, versión mexicana del Plan Colombia, busca combatir un problema social sólo con la fuerza militar bajo las instrucciones del Pentágono.

Es el partido más desprestigiado y las pasadas elecciones en Edomex, Coahuila, Nayarit e Hidalgo lo demuestran. En sus filas la caballada esta flaca, pero son muchos los suspirantes a la candidatura blanquiazul.
Ernesto Cordero, egresado del ITAM, secretario de Hacienda, parece ser el delfín de Calderón; Josefina Vázquez Mota, economista de la Universidad Iberoamericana, actual la coordinadora de la bancada panista en la Cámara de Diputados y ex coordinadora de campaña de Calderón realiza un gira por todo el país auto promoviéndose; Alonso Lujambio, sociólogo también egresado del ITAM y actual titular de la Secretaria de Educación Pública parece estar eliminado por el escandaloso caso de la Estela de Luz, el monumento conmemorativo del bicentenario de la Independencia mexicana que lleva casi dos años de retraso.

No olvidemos al chihuahuense Santiago Creel, descendiente de una poderosa familia porfirista, abogado egresado de la UNAM, quien se adelantó renunciando a su cargo en el Senado para organizar el Movimiento México Hacia Adelante quien dice que defenderá las proezas del panismo en los nefastos once años que lleva en el poder.

En el PRI hasta ahora no hay tantos aspirantes a la grande. El candidato del grupo Atlacomulco y el duopolio mediático de Azcárraga y Salinas Pliego, Enrique Peña Nieto, abogado egresado de la Universidad Panamericana y gobernador saliente del Edomex, parece no tener rival. Aunque el senador Manlio Fabio Beltrones, economista por la UNAM, busca hacerle sombra.

A quienes hoy piensan que el tricolor no gobernó tan mal como el panismo no está de más recordarles que el tricolor ejerció el poder combinando la mano dura y las concesiones políticas durante 70 años y ha sido un promotor del neoliberalismo desde el gobierno de Miguel de la Madrid (1982-88) y Carlos Salinas de Gortari, quien llegó a la presidencia mediante un fraude electoral.

Por su parte el Partido de la Revolución Democrática (PRD) que ha sufrido un acelerado proceso de derechización al grado que en aras de “derrotar” al PRI, realizó alianzas con el PAN. Y en los estados donde gobierna (Guerrero, Michoacán y Chiapas) ha sido encarnizado enemigo de los movimientos indígenas, laborales y campesinos autónomos.

En el Distrito Federal, el jefe de gobierno Marcelo Ebrard se ha convertido en un promotor de las privatizaciones de bienes públicos (como los deportivos populares) y de obras públicas para beneficio del gran capital. En los meses recientes ha encabezado la Confederación Nacional de Gobernadores (Conago) y compartido la estrategia calderoniana de combate a la delincuencia.

La diferencia con la política panista se ha borrado tanto que se le ha mencionado como un posible candidato común en una alianza PAN-PRD, que recientemente fue descartada públicamente por Calderón.

Ebrard se ha alejado del populismo social socialdemócrata para acercarse más al neoliberalismo y es bien visto por sectores del capital nacional e internacional.
Otro actor que desde el PRD y en alianza con el Partido del Trabajo buscará la presidencia es el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien en los hechos lleva más de cuatro años de campaña desde que fue despojado del triunfo en los comicios federales del 2006.

Politólogo por la UNAM, López Obrador hace unos meses constituyó el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que en los hechos es su plataforma de lucha por la presidencia. De todos los suspirantes es el único que discrepa de la ortodoxia neoliberal y su discurso está orientado por la teoría de Keynes, partidaria del pleno empleo y el Estado del Bienestar.

De haber un juego electoral limpio en el país es probable que este movimiento lograra arribar al poder, pero dado que el proceso electoral está organizado y controlado por un Instituto Federal Electoral (IFE) espurio, controlado por la alianza del PRI-PAN esa posibilidad está cancelada.

Por último, una probable reforma política como la que propone el movimiento por la Paz y la Justicia encabezado por Javier Sicilia, en concordancia con la Calderón ha promovido, podría alterar un poco el panorama, pero no modificarlo a favor de los explotados. La reelección de diputados, senadores y presidentes municipales; las candidaturas ciudadanas, el plebiscito y el referéndum, no sirven de nada en una sociedad como la mexicana, donde quienes deciden en última instancia son los señores del dinero.

No hay que hacerse ilusiones. En México no habrá democracia en 2012, si acaso hay elecciones. ¿Lo permitirá la delincuencia organizada de dentro y de fuera del Estado? Está por verse.

Pero lo que sí podemos decidir los de abajo, los explotados por el sistema socioeconómico, es organizarnos y movilizarnos en la lucha por nuestros intereses inmediatos y estratégicos, fuera del control de los partidos políticos y del Estado.