lunes, noviembre 16, 2009


EL REPUDIO

Tomás Oropeza Berumen

México, 15.11.09.- Este otoño México vive una confrontación social cada día más aguda. Es el preludio de lo que será el 2010: el año de la lucha de clases sin cuartel para echar abajo el régimen responsable de un inusitado empobrecimiento del pueblo mexicano, de la violencia y la represión.
No podrá ser de otra manera, dado el despotismo del hombrecito que ocupa el ejecutivo desde hace tres años y que hoy se encuentra en plena crisis por el repudio generalizado, incluso el de algunos de los poderosos que lo sentaron en la silla presidencial. Felipe Calderón, quien desde su llegada a Los Pinos no ha dejado de dar palos de ciego, suscitando el encabritamiento social y el aislamiento acelerado de su gobierno.
El momento actual parece ser el indicado para el inicio de un gran movimiento social contra el modelo económico vigente impuesto al país por el Fondo Monetario Internacional a nombre del capital.
Tiene razón el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) al calificar de golpe de Estado contra el pueblo mexicano a lo ocurrido la noche del 10-11 de octubre. Y también tiene razón al plantear que el bloque obrero, campesino, estudiantil, indígena y popular hoy en movimiento deberá luchar por la construcción de un nuevo pacto social, fundado en la parte más progresista de la Constitución Política Mexicana, que para los gobiernos neoliberales ha sido letra muerta.
Eso equivale a un cambio de la política económica actual que sacrifica a la inmensa mayoría en aras de la ganancia, por otra que coloque en el centro el bienestar popular.
El paro cívico nacional del 11 de octubre fue una demostración contundente del creciente rechazo popular contra el gobierno depredador de Calderón. En 22 entidades trabajadores de las maquilas, mineros, profesores, indígenas, campesinos, telefonistas, tranviarios, estudiantes y pobladores realizaron variadas acciones en apoyo a la lucha del SME. Tomas de casetas de peaje, bloqueo de carreteras y calles, paros, huelgas parciales, faltas colectivas, mítines, manifestaciones, brigadeo, pintas, para sumar sus fuerzas a las de los electricistas de la compañía de Luz y Fuerza del Centro.
La demanda del paro nacional fue: Derogación del decretazo liquidador de LyFC; retiro del ejército de los centros de trabajo y la reinstalación de los 45 mil despedidos. También la destitución del secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón; mayor presupuesto a la educación. Y no fueron pocos los que plantearon la renuncia de Calderón.
Abajo se ha producido con el esfuerzo del SME y una alianza del bloque de los explotados y oprimidos que deberá fortalecerse en la lucha intransigente contra el régimen del capital.
La victoria sólo será posible con una contraofensiva rápida y generalizada que aproveche la debilidad y el aislamiento de la pandilla en el gobierno en esta coyuntura marcada por el impopular paquetazo fiscal, los recortes al presupuesto a la educación, la salud y programas sociales.
La huelga general nacional deberá organizarse y estallarse en una gran confrontación en las próximas semanas. Antes de que se diluyan las fuerzas generadas por la jornada del miércoles 11.
Otro factor que permite vislumbrar la debilidad de Fecal son las contradicciones dentro del bloque dominante suscitadas entre otras razones por la pretensión del michoacano de cerrar el negocio de la fibra óptica solo para sus socios excluyendo al poderoso dueño de Telmex, Carlos Slim. Hechura de Carlos Salinas de quien se dice que es prestanombres.
Las ácidas críticas de algunos de los más ricos del país durante del foro México, cumbre de negocios, organizado por el empresario y ex gobernador de Veracruz, Miguel Alemán, son otro indicador de que también arriba, entre el bloque dominante se desarrolla una cruenta batalla por el futuro y las riquezas del país.
Slim, presidente del grupo Carso, uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo, dijo en ese foro que en el país se ha vivido aplicando ajustes económicos impuestos desde el extranjero y recomendó que el Estado retome la rectoría de la economía, en una clara crítica al dogma neoliberal de los catecúmenos del PRIAN.
Otro insatisfecho con los resultados de 25 años de aplicación del modelito neoliberal es el empresario dueño de Maseca y Banorte, Roberto González Barrera, presidente de Gruma, quien conminó a abandonar el cortoplacismo, a fortalecer el mercado interno, invertir más en educación e investigación científica y a no perder la soberanía del Estado en la exploración petrolera.
Disidencia importante cuando se ha aprobado en el Congreso por el PRIAN un recorte del 25 por ciento a la cultura y de 3.73 por ciento a la educación.
Las fórmulas económicas de los empresarios exasperados con las medidas del gabinete del michoacano fueron dardos envenenados contra quien abotagado y balbuceante lanza acusaciones infundadas sobre supuestos sabotajes a la red eléctrica, señalando cobardemente a los sindicalistas cuya resistencia no ha sido doblegada ni con la campaña propagandística del canal de las estrellas y tv azteca ni con las amenazas del yunquista Lozano Alarcón.
Pero no solo los trabajadores del SME y las 700 organizaciones sociales que los apoyan repudian a Calderón. También los amantes del futbol que admiran al Rey Pelé y lo aplaudieron la semana pasada en la inauguración del estadio Territorio Santos Morelos en Torreón, Coahuila, detestan al chaparrito de los lentes quien tuvo que soportar el abucheo que durante varios minutos le expresaron los coahuilenses, en agradecimiento a los aumentos de impuestos y el desempleo.
Es claro: Calderón y su gobierno están debilitados y aislados, es hora de ponerlos en el sitio que les corresponde.

lunes, noviembre 09, 2009


TODOS AL PARO NACIONAL


Tomás Oropeza Berumen


México, 09.XI.009.- A 48 horas de la realización del paro nacional del próximo miércoles por la derogación del decretazo liquidador de la compañía Luz y Fuerza del Centro (LFC), y la reinstalación de los 45 mil electricistas despedidos por el gobierno de Felipe Calderón el país vive una calma chicha, como la que precede a las grandes tormentas.
La semana pasada se registraron en los estados de Puebla e Hidalgo movilizaciones de electricistas y pobladores que los apoyan para colocar banderas de huelga en instalaciones de LFC, que siguen ocupadas por soldados y policías. En Necaxa, Puebla y Tenancingo, Hidalgo, poblaciones donde la principal fuente de empleo era la empresa “liquidada” la tensión hizo que el gobierno panista enviara 600 soldados para reprimir a los inconformes si el miércoles tratan de recuperar su materia de trabajo.



Ya los sindicatos que no forman parte del aparato charro tradicional del PRI, han expresado su decisión de participar en la jornada de lucha a la que el secretario general del Sindicato Mexicano de Electricistas Martín Esparza Flores, caracterizó como un ensayo para la realización de la huelga nacional. Algo nunca visto en México, pero a como van las cosas podría llegar a ocurrir.



Así lo amerita el despido unilateral de los electricistas que se encuentran en una situación crítica desde hace cinco semanas, pues el 10 de octubre, cuando fueron ocupadas militarmente las instalaciones de LyFC y desalojados violentamente se les adeudaba una semana de salario. Además el gobierno mantiene confiscados las cuentas bancarias del sindicato y el fondo de resistencia.



Otra demanda acordada en la Segunda Asamblea de la Resistencia Popular (05.11) implica la unión de fuerzas de obreros sindicalistas, estudiantes, profesores, habitantes de colonias populares y campesinos para buscar el cambio en la política económica cuyos logros han sido el crecimiento de la pobreza que afecta al 75 por ciento de los mexicanos, 20 millones de los cuales padecen de hambre; el desempleo de casi tres millones de personas y la quiebra cotidiana de las pequeñas empresas.



Situación que se agravará lo que resta del año y en 2010 por el aumento del IVA a 16 por ciento, telefonía fija y móvil que pasará de 15 a 19 por ciento; incremento del ISR de 28 a 30 por ciento para quienes devengan salarios mayores a 10 mil pesos, aumento de 3 por ciento a las cuentas de ahorros mayores de 15 mil pesos. Además de incrementos en los precios de gasolina, diessel, gas, agua, tarifas de transporte público, precios de alimentos básicos, colegiaturas, medicinas, etc.



Grupos de activistas estudiantiles de la UNAM, UAM, IPN, UACM, se han comprometido a cerrar esos centros de educativos. En la máxima casa de estudios se esta convocando a asambleas en escuelas y facultades para acordar la participación en la jornada de lucha.



En el STUNAM existe un doble discurso, pues mientras se habla de apoyar al SME, se evita tocar el punto en las asambleas, llegando incluso a difundirse la especie de que si no hacen olas, los universitarios estarán a salvo de la política antisindical de Calderón.



Decididos a participar en el paro están la Asamblea Popular de Pueblos de Oaxaca (APPO), el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), la Coordinadora de Trabajadores de la Educación (CNTE), el Barzón Popular, el Frente Francisco Villa Independiente, los sindicatos de la UAM, IPN, Bachilleres (en huelga desde hace 20 días) Sutin, Tranviarios y muchos más. Y hasta algunos activistas de la Otra Campaña hicieron recientemente un llamado a discutir la manera de apoyar a quienes no escatimaron en el pasado reciente solidaridad con el movimiento indígena zapatista.



Los electricistas, como todos los trabajadores del país, tienen como enemigo principal al capital y a su Estado de clase y no debe olvidarse que los jueces, magistrados, tribunales, todo el aparato encargado de administrar la justicia esta al servicio de los explotadores.

Por eso no se deben confiar sólo en la vía de la lucha legal, pese a la asesoría de prominentes abogados. La lucha principal deberá darse en las calles, centros de trabajo, barrios populares, escuelas, universidades, pueblos y ejidos. Con la movilización de masas, los bloqueos de carreteras, cierres de calles, impidiendo el funcionamiento de la economía, desquiciando el orden de la burguesía, será posible doblegar al gobierno del fascista Calderón. Pero para ello se necesita de la amplia participación del pueblo. Concentrando grandes masas para llevar a cabo la toma pacífica de las instalaciones de LFC, obligando con su presencia a que quienes toman las decisiones políticas en el país recapaciten y para evitar una matanza ordenen a los soldados que se retiren. (Habrá que verlo, para creerlo)



Una acción jurídica más para apoyar al SME fue la emprendida hace unos días por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal que interpuso la primara demanda de controversia constitucional contra el decretazo liquidador de la CLF emitido por Calderón en la madrugada del once de octubre, después de haberse producido la ocupación castrense y policíaca de la comisión.

En el documento se da cuenta de violaciones a 15 artículos de la Constitución Mexicana, a las leyes laborales y tratados internacionales cometidas por el michoacano. Esto se suma a las demandas en materia laboral y constitucional realizadas por los abogados del SME.



Este lunes la juez Guillermina Coutiño habrá de emitir el laudo definitivo sobre la precedencia o no del decretazo del presidente de facto.



En este contexto se produjo por enésima ocasión la noticia de que la crisis ya comenzó a ser superada, el autor fue el michoacano de ideas delirantes...

martes, noviembre 03, 2009


EL TUNEL
Tomás Oropeza Berumen

México, 02,XI,09.- El día de muertos el pueblo mexicano amaneció más pobre y de cara a una perspectiva macabra. El paquetazo pasó.

Aunque ligeramente maquillado porque se evitó que se aprobara el IVA generalizado del 17 por ciento que Felipe Calderón intentó cargarle a todos los bienes y servicios, incluyendo alimentos y medicinas, para quedar en 16 por ciento y sin incluir esos rubros. El aumento del ISR subió de 28 a 30 por ciento para quienes perciben salarios superiores a los 10 mil pesos; además el impuesto de 3 por ciento para las cuentas de ahorros de 15 mil pesos en adelante; 80 centavos a las cajetillas de cigarros y 26 por ciento de impuesto a la cerveza. El impuesto a la telefonía rural y al Internet no fueron aprobados.

Los que siguieron conservando sus privilegios y hasta los incrementaron fueron los grandes capitales, que sólo pagarán la curta parte de sus adeudos fiscales desde hace 5 años a la fecha y la información sobre las empresas que no pagan al fisco será secreto de Estado.

La aprobación en la Cámara alta del paquete fiscal enviado por los diputados demostró para quienes esperaban que el PRI lo enmendara, que el sector nacionalista del tricolor ya no tiene ninguna fuerza y que el ala neoliberal es la dominante, desde hace 30 años. Y a pesar de que los priístas intentaron disimular su apoyo al paquete impositivo de manufactura calderoniana todo mundo se percató de que con su abstencionismo en realidad apoyaron el golpe contra el pueblo que significa la cascada de impuestos y sus efectos recesivos en una economía que este año caerá alrededor del 8 por ciento.

El pueblo mexicano no tuvo capacidad para echar abajo el paquetazo y la izquierda tampoco convocó, como debió haberlo hecho, a una jornada de protesta y movilización, algo a lo que le tiene pánico el PRD. Pero tampoco la otra izquierda movió un dedo. Es más, permaneció muda.

Esta semana los nuevos impuestos y los incrementos de otros comenzarán a provocar mayor inflación de todos los bienes y servicios, incluyendo las medicinas y los alimentos, pues en la economía todo esta interconectado y lo que ocurre en un sector necesariamente repercute en otros.

Los trabajadores de la UNAM también comenzamos noviembre con malas noticias. El miserable aumento salarial de 4 por ciento concedido por rectoría no resolverá la pérdida del poder adquisitivo. Pero no podía pasar otra cosa, dado el recorte de los panuchos al presupuesto universitario, el servilismo de los charros del STUNAM y la pasividad de administrativos y académicos que no quieren hacer olas después de ver como el pelele liquidó con un decreto y toda la fuerza del Estado y el ejército, claro, una paraestatal y un sindicato de larga tradición de lucha, lanzando a la calle a 45 mil trabajadores.

En esa perspectiva la reunión que el próximo jueves 5 se llevará a cabo para que sindicatos y organizaciones populares, estudiantiles, campesinas, etc., definan la fecha de un paro o huelga nacional en apoyo a los electricistas del SME, verá llegar a los líderes charros del STUNAM sin llevar posiciones de asamblea. Y por ello el apoyo declarativo al SME no pasará de ese nivel, lo cual es muy peligroso ya que la idea de que nadar de a muertito podría salvar a la UNAM y a los trabajadores de un golpe calderoniano es un grave error. La única manera de parar a Calderón y bajarlo de su pedestal es mediante la lucha para revertir el golpe dado a los electricistas.

Los que tampoco deben hacerse demasiadas ilusiones en los tribunales de la burguesía, son los electricistas, que promueven una controversia constitucional y acaban de ampararse en masa, obteniendo por el momento una suspensión provisional sobre el cierre de Luz y Fuerza del Centro que a la Secretaría del Trabajo parece no impresionarle demasiado. Ya sabemos por experiencia como se las gastan los jueces y magistrados.

El capital y su gobierno títere esta dispuesto a todo, con tal de quedarse con el negocio de la electricidad y la fibra óptica que permite llevar la energía eléctrica, televisión, telefonía e Internet por los cables de LyFC y de la Comisión Federal de Electricidad que en conjunto tienen más de 30 mil kilómetros de cableado. Un verdadero botín ambicionado por WL Comunicaciones, de la que son socios mayoritarios dos ex secretarios de Energía del gobierno de Fox: Ernesto Martens y Fernando Canales Clariond.

Por ello debe mantenerse la movilización y pasar a formas de acción de mayor contundencia, de lo contrario se va a desgastar el movimiento y nadie va a arriesgar sus pequeñas parcelas de poder y a la larga el gobierno de facto va a terminar con todas las organizaciones obreras, campesinas, estudiantiles e indígenas. Todo ello para que el capital redefina su trato con los trabajadores y el conjunto de la sociedad y eleve su tasa de ganancia.

lunes, octubre 26, 2009


MÉXICO, HACIA UN OTOÑO CALIENTE
Tomás Oropeza Berumen
México, 25.X.009.- Menos de dos semanas después del golpe de mano para liquidar al Sindicato Mexicano de Electricistas y la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LFC) con la ocupación militar de las instalaciones de esa paraestatal y un decreto anticonstitucional emanado de Los Pinos, el PRI y el PAN acordaron también en la oscuridad de la medianoche una nueva traición al pueblo mexicano, aprobando una versión del paquete fiscal enviado por el ejecutivo de facto.
Al palomear una versión supuestamente menos onerosa del paquete fiscal propuesto por el ejecutivo de facto que tenía como eje principal el establecimiento generalizado del Impuesto al Valor Agregado (IVA), incluyendo medicinas y alimentos, el cual fue excluido por la negociación del PRI, pero sustituido por el aumento del Impuesto Sobre la Renta que pasaría del 28 al 30 por ciento a personas físicas y morales; un aumento de 15 a 16 por ciento del IVA –10 a 11 por ciento en la frontera –; 3 por ciento del Impuesto Especial a Productos y Servicios a telecomunicaciones, y el cobro de 3 por ciento a los depósitos en efectivo mayores a 15 mil pesos (anteriormente era de 2 por ciento a partir de 25 mil pesos), ni empresarios ni trabajadores quedaron contentos.
Aunque los diputados del PRI expresaron que la aprobación del paquete era por el bien del país y el PAN no vio plenamente satisfechas sus ambiciones, será en el Senado donde se refine el texto de lo que se presentó en sus orígenes como una reforma fiscal trascendental que ha quedado en mera miscelánea. Y pese a las declaraciones de Beatriz Paredes, presidenta del tricolor, en el sentido de que en la Cámara Alta se harán reformas de fondo a lo aprobado por el PRIAN, no cabe hacerse demasiadas ilusiones si se considera la caída de 53 por ciento en las exportaciones petroleras en los últimos nueve meses, debido a la reducción del precio del barril que disminuyó de 84.35 a 52.92 dólares. Será a mediados de la semana cuando el Senado de a conocer el resultado de sus deliberaciones.
Lo que ha quedado claro es que en la ley fiscal para el 2010 se mantuvieron intactos los privilegios fiscales de las grandes empresas como la Coca y la Pepsi Cola, Bimbo, Telmex, Gruma, Cemex, y unas doce mil más según el Movimiento de Defensa de la Economía Popular encabezado por Andrés Manuel López Obrador.
Otro factor que sigue presente en la coyuntura es el desempleo que según el INEGI alcanzó el mes pasado la tasa de 6.41 por ciento, casi 3 millones de sin trabajo que hace dos semanas recibieron en sus filas a los 45 mil electricistas víctimas de la política de Felipe Calderón, quienes no han cesado en sus manifestaciones, brigadeo y reclamos jurídicos.
A la asamblea de sindicatos y organizaciones sociales convocada por el SME el sábado, acudieron decenas de organizaciones laborales, populares, campesinas, magisteriales y estudiantiles que iniciaron la discusión para la realización de un paro nacional a realizarse en fecha que se definirá el 5 de noviembre.
Las demandas serán la derogación del decreto que liquida la LFC, retiro del ejército de las instalaciones de la empresa y reinstalación de los electricistas. Asimismo se exigirá la cancelación de la ley fiscal. Otra demanda que se escuchó, pero que no se incluye en el documento final es la renuncia de Felipe Calderón, cuyo gran mérito es haber logrando la alianza en contra suya del bloque de las explotados del país.
La mejor demostración de que los electricistas tienen la razón es la decisión de Calderón de mantener bajo reserva toda la información relativa al funcionamiento de LFC con base en el artículo 13 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública. De esa manera los diputados no tendrán la información que precisan para decidir si procede o no la controversia constitucional al decretazo calderonista. Más claro, ni el agua.
En este otoño hay en México una calma chicha, solo rota por las ejecuciones cotidianas producidas en el seno de las pandillas de supuestos delincuentes y que ya superan la cifra de 15 mil. Pero no es difícil prever que los nuevos impuestos y el incremento de los existentes, el recrudecimiento del desempleo, la caída de las remesas, el retorno de cientos de hombres y mujeres desde Estados Unidos por la crisis que no pasa, el recorte al presupuesto educativo, la inflación de los alimentos, etc., lance a las calles a decenas de miles de personas a luchar por un cambio, cuando menos del modelo económico.
Un síntoma del creciente coraje y odio que sienten los de abajo lo pudimos observar en la manifestación del pasado 15 de octubre, donde los electricistas y sus aliados gritaban: “Si no hay solución, habrá revolución”, cosa que debe tomarse en serio, pues esta ocasión no era la cantaleta de activistas, sino la advertencia de obreros y sus familias a quines se les están acabando la paciencia para lidiar con un gobierno que los lanza a la calle y luego les propone “reinsertarlos en el mundo laboral” con la condición de que acepten su liquidación y tomen cursos de inglés o computación.
El gobierno de Calderón parece apostarle al desgaste del movimiento al cual esta empeñado en dividir, a que el hambre obligue a aceptar la liquidación a quines hasta ahora llevan más de tres semanas sin ingresos. A la tibieza de los sindicatos y la traición de los partidos de la izquierda oficial, acostumbrados a utilizar las luchas sociales para obtener beneficios. Otros movimientos han sucumbido antes por esos factores que están en el ambiente. Pero ahora son demasiadas las contrariedades que están sufriendo los de abajo y Calderón sólo tiene a su servicio al ejército, donde indudablemente también existen contradicciones.
No cabe duda, nos aproximamos a un otoño caliente.