sábado, junio 04, 2011


FE EN LA VICTORIA

Tomás Oropeza Berumen

Junio 4 del 2011, Zócalo de la Ciudad de México, DF.- Entrevista a Fernanda Deyanira López Álvarez, ex cajera pagadora del Departamento de Tesorería en el edificio Central de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Egresada de la licenciatura de Sistemas de la Universidad del Valle de México, tenía un salario de 350 pesos diarios.

Su vida cambió abruptamente hace casi 20 meses, cuando se enteró de que un repentino decreto presidencial extinguía la compañía donde laboraba desde hacía once años, “fue un desconcierto total y luego tuve que resolver el problema de mi subsistencia, como conseguir un ingreso” Fue una situación muy difícil porque intenté encontrar un empleo pero no lo conseguí. Quizá porque pertenecía a Luz y Fuerza del Centro y formaba parte de un sindicato que se ha distinguido por defender a sus integrantes.

Nos narra los cientos de horas dedicadas a buscar trabajo. A pesar de su preparación académica - experta en computación- formada en una universidad privada y buscar afanosamente empleo durante más de un año “no solamente de mi carrera sino de cajera que era lo que hacía en Luz y Fuerza, no encontré. Una vez me atrevía preguntar cuál era la razón de que no me contrataran, si cumplía con todos los requisitos, pero nunca obtuve una explicación satisfactoria”

Hoy en el Zócalo vende aguas frescas, ensaladas de frutas, tostadas y gelatinas junto con decenas de compañeros y compañeras que comercializan todo tipo de mercaderías. Nos explica que venden comidas porque así obtienen un ingreso más rápido y a veces logran ganar hasta mil pesos por día. Le comento que ahora está ganando mejor y sonriendo me dice que tiene ingresos mayores a los salarios que le han ofrecido los empleadores de los lugares donde ha pedido chamba de ochocientos a mil pesos semanales, con horarios mayores a las ocho horas, laborando los sábados y domingos y descansando sólo un día entre semana. Con horarios de once a ocho de la noche.

Hoy vive con sus padres, quienes la apoyan en su resistencia arropándola en el seno familiar. Tres de sus hermanos también laboraban en la compañía, uno de ellos ahora trabaja un taxi a pesar de ser ingeniero egresado del IPN.

-¿Cómo percibe la actitud de la gente ante la prolongada resistencia del Sindicato Mexicano de Electricistas?

-Al principio había mucha renuencia, incluso parecía que muchos se alegraban de que nos hubieran corrido, por tanta mentira que les había dicho la radio, la televisión y la prensa, de que teníamos grandes privilegios, enormes salarios, etc. Pero con el transcurso de los meses y ahora que pueden ver la diferencia del servicio que les ofrece la CFE y los caro de éste, estamos teniendo mucho apoyo de los ciudadanos, porque las cosas no mejoraron como les había dicho el gobierno. Al contrario, han empeorado. Ahora muchos hasta se están negando a pagar los recibos de luz y se han amparado.

-Actualmente hay doce presos políticos del SME y más de mil denuncias contra sindicalistas por las protestas que se han realizado en las sedes de la CFE, se está criminalizando su lucha.

-Sí, todo lo malo que sucede nos lo achacan a nosotros. Nos hostigan constantemente, la policía nos levanta multa a cada rato, nos vigilan desde muy lejos y por ejemplo a mí me multaron la semana pasada por detenerme menos de diez minutos aquí en el Zócalo para bajar mis mercancías del coche. En el documento de la infracción dicen los policías: “No nos acercamos porque dijeron que eran del SME y nos iban a madrear”

El despido le rompió los proyectos de superación profesional y los personales. Fernanda iba a tomar cursos de actualización de su carrera. Quizá poner un negocio. La secretaría del Trabajo y Hacienda ofrecieron un premio económico a los sindicalistas que se liquidaran ¿sabe usted como les ha ido?

-Sí tengo algunas amigas y me cuentan que ahorita están trabajando para CFE, pero no directamente, sino en una empresa subsidiaria y temen que en cualquier momento las vayan a despedir. Dicen que les pagan menos que en la CL y F y que constantemente las cambian de lugar de trabajo, además tienen que hacer de todo, son lo que ahora llaman trabajadoras polivalentes. Tienen sólo media hora para comer y las vigilan todo el tiempo, hasta cuando van al wc. Esta amiga tuvo que aceptar la liquidación porque había comparado un departamento y estaba muy presionada para realizar los pagos. También conozco casos de compañeras que han intentado entrar a la CFE. Han tomado los cursos que les exigen y dicen que hay discriminación y nos culpan a nosotros, que estamos en resistencia por eso.

-¿Han recibido alguna solidaridad del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas (SUTERM), les ha dado algún apoyo?

No, ningún apoyo solidario. Al contrario.

-¿Cómo percibe la situación actual de la lucha que están librando los 16 mil 900 que siguen pugnando por la creación de una empresa que provea de electricidad la centro del país y los re contrate como patrón substituto?

-Es una lucha difícil porque hay momentos en que algunos compañeros caer en el desánimo, llegan a creer que no vamos a ganar nada. Pero yo tengo la fe de que vamos a lograr algo, a lo mejor no todo lo que queremos, pero creo que podremos lograr algo porque no se me hace justo que en un parpadear de ojos el gobierno nos haya despojado de nuestro trabajo, como es el caso de mis hermanos que ya tenían 25 años laborando.

-Me parece –continua Fernanda- que los mexicanos no tenemos un conocimiento amplio de lo que debemos hacer para tener un mayor nivel de vida. Y algunos en su momento hasta se alegraron cuando nos despidieron injustificadamente, porque pensaban que éramos unos privilegiados, en lugar de luchar para que ellos también tuvieran mejores prestaciones y salarios. Ahora mis hermanos están en la lucha, resistiendo y trabajan de taxistas. Ya no consigue empleo porque tienen más de cuarenta años.

-¿Cómo veía al país antes de que Calderón liquidara la empresa?

-Me da vergüenza decirlo, pero no tenía la menor idea de la realidad del país en que vivía, no me imaginaba que hubiera tanta injusticia contra los trabajadores. Tanta corrupción entre los gobernantes. Y creo que actualmente muchos ciudadanos están en la misma ignorancia. A veces nos preguntan que qué estamos haciendo aquí, porque no saben lo que nos pasó. .. a pesar de lo mucho que se ha dicho sobre nuestra lucha, muchos ignoran porqué estamos plantados aquí. Y agrega: A raíz de lo que nos pasó fue que comencé a conocer más de otras luchas sociales. Porque en la universidad privada no se habla nada de las luchas del pueblo mexicano.

-¿Cómo ve la situación del país alguien como usted, que lleva 20 meses luchando por la recuperación de su centro de trabajo, que ha participado en decenas de marchas y mítines y que se enfrenta a un gobierno inflexible y antipopular y que cada día avanza en su proyecto establecer un régimen policiaco-militar?

-La verdad, pésima. Creo que la mayoría de los mexicanos vivimos en una total ignorancia de la realidad política y social del país, de las injusticias que se cometen a diario, de los bajos salarios. De que el gobierno permitan que existan empresas extranjeras que les pagan una miseria a los mexicanos. Creo que la ignorancia es lo que impide que se una el pueblo y luche por un mejor nivel de vida para nosotros y para nuestros hijos.

-Qué se necesita para que se cree la nueva empresa eléctrica que les dé empleo?

-Me parece que es necesario que termine el sexenio de Calderón, porque él no va a aceptar que se equivocó. Y desde luego que también depende de que no siga el PAN en el gobierno.

Para eso tendría que haber elecciones limpias. Y si vemos que los mecanismos que hicieron posible el fraude del 2006 siguen intactos, lo más seguro es que se repita la historia. ¿Acaso si llegara el PRI a la presidencia podría esperarse algún cambio, me pregunto.

-¿Cómo hace Fernanda para mantenerse en pie de lucha, para no rendirse?

-Yo soy muy católica, tengo mucha fe en Dios, cada día le agradezco que me permita tener salud, porque es muy importante para que en cualquier circunstancia pueda seguir luchando. Para poder transmitirle ánimo a mis compañeros. Aunque hay que reconocer que todos en algún momento amanecemos con menos ánimo, cabizbajos y entonces tenemos que apoyarnos mutuamente.
En este año y ocho meses que llevamos hemos podido subsistir. Hemos logrado obtener algo de ingresos económicos y creo que podemos seguir haciéndolo y lograr triunfar en nuestro movimiento al conseguir que se cree la nueva empresa y que nos reincorporen a nuestra labor. Y también al ser un ejemplo de lucha que anime a los demás ciudadanos a que no se rindan a que no desistan en sus luchas contra un gobierno que no respeta los trabajadores. Ojalá y que logremos ser ese ejemplo.

-Pero para vencer ustedes necesitan del apoyo de más organizaciones laborales ¿qué hacen para lograrlo?

-Llevamos a cabo campañas de volanteo, de propaganda y pláticas con los usuarios del servicio eléctrico, con personas que desconocen todo esto, con nuestra familia, con los niños, para que desde ahora vayan teniendo una visión de lo que estamos viviendo en México. Yo he repartido volantes aquí en el Zócalo, en el metro, con mis vecinos, en el tren suburbano, donde por cierto nos han intentado amedrentar los cuerpos de vigilancia.

A este lugar llegan muchos de los que luchan en el país por reivindicaciones gremiales y por la reparación de alguna injusticia –como fue el 8 de mayo y será este domingo en que Andrés López Obrador realizará la enésima concentración, ahora como líder de MORENA.
Hace unos cuantos días llegaron los maestros de Oaxaca con su pliego de demandas laborales y sociales. Igual los profesores de Michoacán.

Cada uno de esos contingentes han instalado sus campamentos y permanecido días y semanas para que los vean desde el Palacio Nacional. Pero muy pocas veces han buscado aproximarse entre sí, establecer un vínculo político, social o personal con sus hermanos explotados de otras empresas o entidades. Cada uno lucha por sus intereses y cuando logra alguna solución se retira de este gigantesco escenario enclavado en el corazón del país con alguna solución transitoria o una promesa que seguramente no se cumplirá.

lunes, mayo 30, 2011


Mario Ríos, electricista y vedeoasta
(Entrevista)

Tomás Oropeza Berumen

Casi en medio del zócalo, frente al asta bandera y cerca de un gigantesco cúmulo de zapatos retorcidos y desgastados que miles de personas han donado, para que en su momento le sean arrojados al señor que despacha al otro lado de la calle, en Palacio Nacional, está ubicada la tienda de campaña y changarro de Mario Ríos, hermano de Miguel Márquez Ríos, preso político del Sindicato Mexicano de Electricistas.

Mario, que al momento de la liquidación de L uz y Fuerza del Centro (L y FC) tenía 20 años trabajando. Era Mecánico “A” y ganaba 196 pesos diarios, nos dice que Miguel Márquez Ríos es su hermano, y agrega “No voy a descansar hasta sacarlo”.

Narra indignado cómo fue aprehendido el 21 de octubre del año pasado “lo detuvieron como si se tratara de un terrible criminal, participaron 200 efectivos del ejército, la PF, estatal, la municipal y lo tundieron a golpes. Estaba en Puebla, había ido a entregar al Congreso del estado, el proyecto por el que estamos peleando, para que se cree una empresa que sustituya a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Cuando iba de regreso rumbo a Pachuca lo agarraron en la caseta de San Martín Texmelucan. Ahora está en el Cereso de San Martín Cholula”.

“Lo acusan de privación ilegal de la libertad de los policías federales - en Necaxa, Puebla, el 16 de marzo, cuando se hizo una huelga simbólica, donde se toman la instalaciones, pero en un plantón permanente por fuera de las instalaciones de la CL y F. De ahí viene la demanda de supuesta privación ilegal de la libertad de esos policías.

“Mi hermano tiene 43 años (9 de octubre) y era el subsecretario de Divisiones en Necaxa, que es la cuna de la industria eléctrica. Ahí comenzó la historia de la industria en 1895 y se construye en 1906. El 31 de diciembre a las 3 de la tarde se enviaba el fluido eléctrico de Necaxa al DF.

“Yo soy de Necaxa, aunque vivo aquí en el DF, pero mi corazón es de allá. Necaxa es tierra de valientes. Allá cayeron los franceses, el ejército suabo, el más poderoso de la tierra.

- ¿A su juicio qué hace falta para que su movimiento logre triunfar?

-Sobre todo que mantengamos la unidad. Con la unidad se fortalece el movimiento y se hace sólido y los golpes se sienten menos. Por ejemplo para sostener este plantón nos vamos turnando. Aunque muchos compañeros por necesidad han tenido que buscar empleo y otros aquí nos ganamos el pan. Yo –al igual que muchos compañeros y compañeras que estamos en el plantón- me gano un dinero vendiendo algo.

Yo, mis videos de documentales y música. Algunos yo mismo los he producido. He aprendido cómo hacerlos, me compré mi computadora y me puse a aprender. No sabía editar y mira ya le agarré la onda. Nos salió otro talento que teníamos escondido ¿no? También me dedico a filmar fiestas de 15 años y bodas. Cobro 700 pesos el evento. Regalado, otros cobran 5 mil pesos.

-¿Qué más ha aprendido en este movimiento que lleva ya 19 meses, respecto a lo que es el gobierno mexicano, los partidos políticos, el sindicalismo mexicano, el mismo pueblo?

- Tengo 45 años y por lo poquito que he leído y los documentales que he visto creo que los mexicanos hemos sido muy agachados, conformistas, se nos ha olvidado apoyarnos como pueblo. Respecto al sindicalismo, creo que esta en agonía. Pero el SME va a levantar, eso sí te lo digo.

Respecto a la acusación que hicieron los medios de comunicación contra el SME de ser responsable de la quiebra de la CL y F explica: “Los privados le vendían a la CFE a 1.90 el kilowatt de electricidad y la CFE nos la vendía a nosotros a 1.55 y la secretaría de Hacienda nos la hacía vender a nosotros a 1.35. En realidad los “privilegios” que teníamos pues no eran tales, porque en 1975 se hizo una especie fideicomiso con el dinero de los trabajadores en donde nosotros como activos pagábamos la jubilación por adelantado, las prestaciones también salían de ahí. Al pueblo nunca le arrebatamos nada.

Continúa: Desgraciadamente la gente se deja llevar por lo que mira en la televisión. No se informa aquí que hay mesas informativas. La gente pasa y nos insulta. Ya quisiera ver a esa gente que nos critica mantener a sus familias sin un trabajo estable. Nosotros lo hacemos honradamente. Calderón nos quiso ver en la calle, pos aquí estamos ¿no?

--- ¿Sus antepasados trabajaron en la Compañía?

-Todos. Desde mi abuelo. Y nadie se ha liquidado. Yo estudie la prepa. Intenté entrar a la UNAM y no quedé y luego en el Poli y de suerte entré a la CL y F después de estar pegado en el sindicato 6 meses casi las 24 horas ahí estuve, más bien vivía ahí afuera, así como ahorita. Nadie me cobró, nadie me sacó dinero.
-Me llama la atención la fuerza de sus convicciones y su espíritu de lucha. ¿Cómo hace para sostenerse en ese estado de ánimo?

-Mire yo soy muy depresivo. Pero a raíz de la injusticia que nos hizo el gobierno me he ocupado. Me he dedicado al video y sigo aprendiendo más cosas. Y aquí con la gente, platicando, con los que pasan vendiendo pepitas, nos dicen que le echemos ganas, que vamos a salir adelante y aunque ahorita estamos así, sabemos que vendrán tiempos mejores. Todo el tiempo tengo la mente ocupada. No le doy tiempo a la depresión. Aquí he estado en los tres meses que lleva el plantón, de 8 de la mañana a 8 de la noche.

- ¿Qué opinión tiene del otro sector que se liquidó, tiene caso llamarlo, porque ellos siguen siendo miembros del sindicato en receso?
-Yo sí llamaría a todos a la unidad. Aún a los que se liquidaron. Si queremos ganar, tenemos que llamar a la lucha unitaria no nomas a los liquidados, sino a todo el pueblo.

-¿Podría decirse que los que se liquidaron lo hicieron por falta de preparación para enfrentar una situación como está, que el Sindicato no los educó políticamente?
-No hubo conciencia de clase ni amor por su sindicato ni por su trabajo. Es como si tu papá te hereda una casa que hizo con sacrificios y tú la vendes. Pues no, tienes que defenderla y si puedes hacer otra casa para tu nieto. Ahorita muchos de ellos están arrepentidos.

-¿No le han cumplido las promesas que les hicieron de darles otro empleo, de apoyarlos para que se convirtieran en dueños de un negocio?
-Para comenzar no les dieron liquidaciones, sino renuncias voluntarias. Dicen que les dieron bonos, pero no es cierto, ese bono era de su propio dinero. Iban tan cegados que llegaban a firmar y era su renuncia.

-¿Qué información tiene de los que en Necaxa se liquidaron, qué resultado han tenido?

- La mayoría ha fracasado. Por ejemplo un compañero de Huauchinango, que se liquidó, compró un camión de mudanzas y al otro día se lo robaron y se suicidó. Otro compañero de Beristaín también se dio un balazo en la cabeza. Un compa que anduvo pidiendo trabajo y acabó ahorcado hace como 5 meses. Uno muy allegado a la familia, fue a cobrar su cheque de liquidación y lo estaban esperando para robárselo. Hay 15 compañeros que se han quitado la vida, de los que estamos en resistencia. De los liquidados yo calculo que como 10, o tal vez más.

“Hay que tener dignidad. Nos faltaron al respeto y nos lo vamos a ganar aunque sea a madrazos, si no hay de otra. Los electricistas debemos entender que si le pegan a uno nos pegan a todos. El día que pesemos así, vamos a ganar.

Tal vez Mario no ha leído al Che Guevara, quien decía que un revolucionario debía Indignarse ante cualquier injusticia cometida contra un ser humano en cualquier parte del mundo. Pero siente en carne propia las felonías cometidas contra otros, como el argentino cubano asesinado por la CIA en 1967 en Bolivia. Y nos cuenta de su encabronamiento ante lo que observa ahí en el corazón de México: “Aquí en el zócalo hay compañeros ambulantes, gente que ni conozco, gente que se viene a ganar la vida decentemente, pero hay un convenio del gobierno del DF con el SME de que nomás nosotros podemos vender, pero la lucha es de todos y hay que defender a los que no tienen.

“Hace unos días se llevaron a una señora y su niña llorando y paré al policía y le dije ¡oye cabrón! ¿No te duele ver a la chavita llorando? Y me dice el poli que esa niña me puede venir a robar a mí y le digo: el bando eres tú hijo de la chingada y ya me iba a agarrar a madrazos y nadie se me acercó a hacerme el paro. Así cómo vamos a agarrar si no nos unificamos. Llevo tres meses aquí en el zócalo y he visto muchísimas marchas y son movimientos aislados, así nunca vamos a ganar.

- ¿Con lo que ha hecho el sindicato cree que se va a ganar?

-El SME siempre ha sido maduro y mi punto de vista personal es que hoy dependemos del PRI cuando sabemos que durante 75 años ese partido saqueo al país. Yo no confío en el PRI. Yo pienso que nuestro secretario general debería abocarse a ganarse al pueblo, a los mismos agremiados, unificarnos nosotros mismos e iniciar un movimiento más contundente. Yo sugiero que se haga una buena asamblea de jubilados, somos 22 mil, cuando menos jalar a la mitad y jalar a los 16,900 y hacer algo más cabrón e invitar a algunos sindicatos y si le van a entrar pos que le entren. Por ejemplo la sección 22, grupos campesinos que han dicho que ya es tiempo de madrazos”, concluye.

No hay sombra en el Zócalo. El tiempo parece suspendido. Un hombre semidesnudo, vestido con los restos de un pantalón, yace dormido en el suelo junto al mar de zapatos.

domingo, mayo 22, 2011


NOS ESTAMOS PREPARANDO PARA RESISTIR
(Entrevista a Joaquín Gómez Coptiño)

Tomás Oropeza Berumen

La enorme plancha de concreto del Zócalo arde bajo el sol sabatino. Bajo la lona que sirve como techo a esta carpa de resistencia obrera, hay unas diez sillas de playa y varias tiendas de campaña de las que usan los boys scouts en sus excursiones. Ahí pernoctan hombres y mujeres electricistas las frías noches del DF, a unos pasos del Palacio Nacional y bajo la gigantesca asta bandera. Hay también sobre una mesa portátil una parrilla eléctrica y una máquina para hacer los raspados de todos los sabores que se venden a los paseantes junto a la que se derrite un gran bloque de hielo.

Cruzando la calle la catedral metropolitana dispara campanazos ensordecedores al aire. A pesar del ruido el electricista Joaquín Gómez Coutiño, ex ayudante regular de agente foráneo en Luz y Fuerza del Centro, donde ganaba 207.00 pesos diarios cuando el PANista Felipe Calderón lo despidió injustificadamente de la empresa donde llevaba 19 años de trabajar, conserva la calma.

Tiene cerca de 90 días en el plantón del Sindicato Mexicanos de Electricistas (SME) y dentro de poco habrá cumplido, junto a más de 16 mil compañeros 20 meses de defender sus demandas, resistiendo a la barbarie neoliberal del gobierno de facto.

Viste jeans y playera roja con el logo del SME, nos recibe atento cuando le comentamos que somos profesores de la Facultad de Economía de la UNAM, del Taller de Economía del Trabajo y que queremos dar a conocer lo que piensan los trabajadores de la situación del país, de la lucha que sostienen y de sus perspectivas.

Nos dice que hasta ahora el gobierno se ha negado a satisfacer la demanda de creación de una empresa que sustituya a la que eliminó ilegalmente (la materia de trabajo sigue existiendo) para que contrate como patrón sustituto a más de 16 mil electricistas que han rechazado la liquidación.

-- ¿Cuál es la situación actual de su movimiento, luego de que en marzo pasado la juez María Adriana Mayo, de la Junta Especial 5 de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA), que tenía en sus manos resolver sobre la demandas de su sindicato se negó a reconocer a la representación jurídica de su organización, alegando que el SME no podía demostrar la afiliación de los trabajadores?

- Esta juez depende del secretario del Trabajo Javier Lozano Alarcón y tiene la consigna de retrasar el litigio acerca del despido injustificado, el pago de los salarios caídos y la recontratación por un patrón sustituto. Dijo que nosotros no habíamos acreditado nuestra personalidad jurídica como tal. Cosa ilógica porque nosotros tenemos las pruebas de que somos trabajadores que en realidad ni siquiera fuimos despedidos, porque para despedirnos tenían que habernos avisado la empresa que nos iba a despedir. Y la materia de trabajo no ha desaparecido.

- La dirección del SME sostiene la lucha en tres frentes, el legal, el legislativo y el político, según han expresado. Y ha estado buscando convencer a los legisladores del PRI, PRD y PT de que los apoye para que en el Congreso se apruebe ese tema. Siendo el PRI el partido mayoritario podría decirse que ustedes tienen que convencer a los diputados de ese partido de que los apoyen, pero por lo que se ha visto esos legisladores han presentado iniciativas muy contrarias a los trabajadores, como los proyectos de Ley de Seguridad Nacional y de reforma a la LFT. ¿Qué esperan ustedes?

- Lo que estamos haciendo como sindicato es cabildear con los diputados, principalmente con los del PRI, que son los que definirían por mayoría la creación del nuevo organismo que suministre electricidad en la zona centro del país. Tenemos mucho trabajo por hacer para convencerlos con nuestros argumentos de que voten a favor de la iniciativa que presentamos ante la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados.

- ¿Podría afirmarse que ustedes están en manos de los diputados del PRI? ¿No piensan recurrir a la movilización, o a otras formas de presión extraparlamentarias?

- Ya hemos hecho decenas de manifestaciones y tenemos pensado hacer otro tipo de acciones que tendríamos que acordar en nuestras asambleas, pero ahorita estamos actuando por la vía jurídica y la vía legislativa. Y en la parte legislativa estamos buscando que se llene el hueco jurídico que se produjo en el momento en que Calderón decretó la extinción de L y FC.

- El domingo 8 de mayo este Zócalo se llenó de gente que marchó silenciosamente contra la violencia y por la Paz con Justicia y Dignidad. El SME participó en la marcha encabezada por el poeta Javier Sicilia. Ahora las organizaciones que realizaron esa movilización están convocando a una marcha que iniciará en Cuernavaca el 4 de junio para llegar a CD. Juárez el 10 y firmar un pacto entre los de abajo exigiendo al gobierno federal la desmilitarización y el fin de la narcoguerra de Calderón. ¿Participaría el SME en esa marcha?

-La participación del SME en todos los movimientos sociales es por principio. Nuestro movimiento ya no sólo es del SME, este ya se convirtió en un movimiento social. Porque hemos visto que la política neoliberal está enfocada contra los trabajadores. Y con respecto a la fallida guerra contra el narcotráfico no sé qué piense nuestro sindicato. Pero desde mi punto de vista creo que es un pretexto del gobierno calderonista para militarizar el país y lograr perpetuar a su partido en el poder. Yo pienso que Calderón va a tratar de dar un golpe de Estado al final de su sexenio para perpetuarse en el poder. Esto se relaciona con la reforma a la Ley de Seguridad porque si ya ahorita nos está acostumbrando a ver al ejército y la Policía Federal en todos lados, si se aprueba esa Ley vamos a tener al ejército encima toda la vida.

- ¿Antes del decretazo de Calderón que desapareció la CL y F para privatizarla, usted había participado en la lucha social?

- Nos convertimos en activistas sociales a partir del 10 de octubre del 2009. Nuestro sindicato es muy participativo. No podemos alejarnos de la vida política sindical, puesto que tenemos elecciones cada año, en que se elige a la mitad del comité central. Siempre hay actividad político sindical en el SME, no podemos estar alejados de la participación.

-¿Cómo ha hecho para sostenerse económicamente?

-Mi esposa que ya está jubilada nos apoya a mí y a nuestro hijo. Entramos a trabajar en 1975, pero yo me salí y volví a entrar en 1990.

- ¿Qué consecuencias ha tenido para ti y tú familia este golpe (pregunta el profesor Guillermo Padilla, economista y electricista jubilado, editor de El Transformador)?

-Ha sido un golpe muy duro. Hemos tenido problemas incluso con nuestras propias familias que dejaron de visitarnos, porque a raíz del despido muchos parientes nos recomendaban que cobráramos la liquidación, que realmente es una renuncia voluntaria, y nosotros nos negamos. Y entonces muchos familiares se alejaron pensando que estábamos actuando mal, que deberíamos haber tomado ese dinero y hacer algún negocio, en lugar de estar resistiendo.

-¿Y su esposa también está en la resistencia?

-Sí, ella es la que nos está sosteniendo a mí y a nuestro hijo, que también era electricista de la CL y F. Claro que después de haber tenido tres salarios, ahora sólo tenemos uno. Bajamos nuestro nivel de vida a lo mínimo y ahí la vamos llevando. Estamos subsistiendo para resistir.

-¿Actualmente realiza alguna actividad económica que le reporte algún ingreso?

-Yo estuve trabajando en Líneas Aéreas, luego me cambié a Agencias Foráneas y me enseñaron a trabajar la electricidad. Y cuando se necesita algún trabajo de electricidad lo hacemos y de ahí nos hacemos de recursos.

-¿En su opinión qué se necesita en el país para que los trabajadores tengan lo necesario para una vida digna?

-Un cambio de política económica, porque la que está manejando el gobierno actual es errónea, no ha dado resultado. Porque la política de “empleo” de Calderón está provocando mayor pobreza. Debe haber un cambio radical. Y agrega: “Mucha gente pensó que cambiando al PRI por el PAN iba a producirse un cambio radical, pero el cambio fue en contra del pueblo y a favor de los oligarcas”.

-Todo parece indicar que por lo pronto no va a darse una solución a su movimiento y que tendrán que aguantar hasta después de las elecciones del 2012. ¿Están ustedes preparados para resistir hasta que se defina quien llega a la presidencia?

No estamos preparados, pero estamos decididos a llegar a las últimas consecuencias y a resistir el tiempo que sea necesario. Y le digo que no estamos preparados porque nunca hemos sufrido una situación de este tipo, pero nos estamos adaptando para resistir.

Así, con voz calmada, concluye este hombre de rostro curtido. Y yo pienso que Calderón no va a lograr vencer a los y las electricistas porque a pesar de sus campañas de mentiras ellos mantienen una alta moral y disposición de lucha. Como los vietnamitas cuando se enfrentaron a los soldados yanquis, a los que derrotaron porque defendían una causa justa.

lunes, mayo 16, 2011


Jaime Enríquez
un electricista en resistencia

(entrevista)

Tomás Oropeza Berumen

Meses antes de que el gobierno panista encabezado por Felipe Calderón emitiera el ilegal decreto de extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (CLyF) ocurrieron una serie de extraños incidentes que entonces pasaron desapercibidos o resultaron inexplicables para los trabajadores y la dirección del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) a pesar de la larga experiencia política de esa organización que cumplía por ese entonces 95 años de existencia.

Simultáneamente con la división del sindicato a cargo del agente del secretario del Trabajo Javier Lozano Alarcón, el esquirol Alejandro Muñoz, ocurrió el robo de computadoras en el Sindicato donde se encontraba la base de datos con los nombres, puestos, ingresos y domicilios de todos los miembros; retraso en el pago de las horas extras, presencia de personas extrañas en las instalaciones y oficinas, quienes eran presentados por los jefes inmediatos como aprendices y que en realidad eran militares que tenían la misión de sustituir a los trabajadores, acontecimientos que despertaron la sospecha de algunos sindicalistas que intuían que algo se estaba tramando contra los trabajadores.

A 19 meses de larga resistencia, decenas de manifestaciones, dos huelgas de hambre, varios plantones en el Zócalo, frente a la Cámara de Diputados y miles de horas de brigadeo y negociaciones entrevistamos al trabajador Jaime Enríquez, miembro de la redacción de la revista El Transformador para que nos platique de la situación actual del movimiento y sus perspectivas.

La plática se desarrolló el mes de marzo, en el Taller de Economía del Trabajo de la Facultad de Economía, a donde acudieron varios smeítas en el marco de una campaña informativa realizada en las escuelas ubicadas en el casco de Ciudad Universitaria.

Jaime Enríquez, quien desempeñaba el puesto de Volante en la planta de Atlautla, por el rumbo de los volcanes, cerca de Amecameca y Ozumba, Estado de México, tenía una antigüedad laboral de 25 años 6 meses en el momento de la liquidación de la Compañía Luz y Fuerza del Centro. Le faltaban menos de cuatro años para alcanzar la jubilación. El trabajo que realizaba exigía de una alta calificación, adquirida en la chinga y el riesgo cotidiano. Su sueldo diario era de 320 pesos.

Nos cuenta cómo se inició en la CL y F en el año 1984: “Comencé como ayudante regular, posteriormente fui tomando otros puestos, especial, subagente, agente foráneo. Había opciones en la Compañía, el que quería avanzar podía hacerlo. Los volantes son los que suplen a los que salen de vacaciones. Los programan para cubrir los puestos.

Hasta el 11 de octubre del 2009 la Compañía abasteció de electricidad a la capital del país, el Distrito Federal; 80 municipios del estado de México, 2 municipios del estado de Morelos; 5 de Hidalgo y 2 de Puebla .

Desde que fue despedido junto con otros 45 mil trabajadores este jefe de familia, padre de dos jovencitos, ha sobrevivido gracias a al boteo, los apoyos de otros sindicatos y sobre todo vendiendo poco a poco el patrimonio familiar. El auto, los muebles, etc.

- A más de un año y medio de resistir la política privatizadora del régimen panista ¿qué aprendizaje ha tenido usted?

- Pues hemos visto que la situación del país esta terrible. El país está despedazado. Y también me he dado cuenta de que los mexicanos somos muy indiferentes ante lo que pasa. Es parte de un sistema que nos divide para que no nos agrupemos. Creo que es algo provocado por el gobierno. Nunca había estado tan mal el país. No sólo nos están pegando a nosotros, nos están pegando a todos pero no hay una resistencia articulada, cada quien se está defendiendo como puede.

- ¿Qué le parecen los cambios que el PRI y el PAN pretenden realizar a la Ley Federal del Trabajo?

- Creo que el PRI y el PAN están coludidos para aprobarla. La única manera de detener esa reforma neoliberal es el reagrupamiento de trabajadores y campesinos, la movilización y la lucha para evitar la reforma neoliberal. El gobierno de Calderón hace propaganda a su proyecto de reforma laboral diciendo que con ella se podrían crear más empleos para jóvenes y mujeres. Pero eso es una mentira. No quisiera ser catastrofista, pero creo que le va a llevar mucho tiempo poder recuperarse al país.


- Falta poco más de una año para que se lleven a cabo las elecciones del 2012 ¿ qué espera usted de ese proceso?

- Yo no entiendo las alianzas entre el PRD y el PAN, que se junte la izquierda con la derecha. Me parece que el PAN no va a ceder, no van a dejar tan fácil el poder. Se van a aferrar. Y no me parece que el PRI sea una alternativa tampoco. PRI y PAN. Son lo mismo.


- Desde su punto de vista ¿qué hace falta para que cambien las cosas en el país y hacia donde debería ser el cambio?

- Hablando de partidos políticos, me parece que la única opción sería Andrés Manuel López Obrador (PT), pero sólo no va a llegar. Tendría que ser con una amplia alianza de organizaciones y fuerzas sociales, pero izquierda.


- ¿Y le parece López Obrador sí cumpliría con lo que planea en sus mítines y en su propaganda?

- No ha llegado. Le doy el beneficio de la duda. Hay que recordar que cuando fue Jefe de Gobierno de la capital del país realizó varios programas que beneficiaron a la población: la ayuda a las madres solteras, a los adultos mayores, las guarderías, etc.

- Habría que apuntar la necesidad de la organización desde abajo, desde el pueblo para forjar una alternativa a la sociedad actual. Ahí está el caso de Bolivia, donde por la vía electoral llegó a la presidencia un indígena cocalero, Evo Morales, apoyado por un movimiento amplio, el Movimiento al Socialismo (MAS) con un proyecto de transformación social. Y aunque allá se aprobó una Constitución Socialista, el pueblo no ha dejado de luchar. Por ejemplo los mineros hace poco realizaron una huelga general por aumento de salarios. Y el gobierno resolvió concedérselos.

En México los zapatistas y otros movimientos intentaron generar una alternativa de lucha anticapitalista, pero después de criminal represión contra San Salvador Atenco, ordenada por el ex presidente Vicente Fox y el gobernador del estado de México Enrique Peña Nieto, se produjo un repliegue. ¿Usted, como trabajador en lucha qué piensa del zapatismo, lo considera una alternativa?

- Parece ser que ya no existen. Yo lo que entiendo del movimiento zapatista es que fue un movimiento rural, de los pueblos indios del estado de Chiapas que al surgir en 1994 hacia un llamado a derrocar al gobierno. Hoy no sé si el ejército los tenga cercados o se encuentren en condiciones muy difíciles y por eso casi no se expresan. Pero habrá que ver qué pasa en los años que vienen.
Por cierto –añade- yo vivo a espaldas de la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco (UAM-X) y recuerdo que ese año estuvo muy vigilada por judiciales y toda clase de policías porque se decía que Marcos dio clases ahí.