domingo, septiembre 25, 2011


LOS EXITOS DE FELIPE CALDERÓN: DESEMPLEO, POBREZA Y VIOLENCIA SIN LÍMITES

Tomás Oropeza Berumen

A casi cinco años del régimen de facto encabezado por Felipe Calderón, el país se encuentra hundido en una crisis económica, política y social sin precedentes en la historia reciente del país.

La imposición hace tres décadas de un modelo económico caracterizado por una producción volcada a la exportación, indiscriminada apertura de las fronteras a las mercancías extranjeras, desregulación financiera, control inflacionario a ultranza, privatización de los bienes públicos, exacerbada explotación de la clase trabajadora y todo lo que implica el capitalismo salvaje, ha generado la generalización de la pobreza para la inmensa mayoría de mexicanos y al mismo tiempo la concentración de la riqueza en un puñado de grandes capitalistas que figuran entre los hombres más ricos del mundo.

Hoy la crisis económica mundial está repercutiendo en México debido a su subordinación a la economía estadunidense y el declive norteamericano ante la emergencia de otras naciones que le disputan el mercado, las fuentes de materias primas y el poderío industrial y militar.

En México la política económica de Calderón ha contribuido a que los efectos de ese fenómeno cíclico se tornen más agudo, provocado el crecimiento del desempleo y la pobreza, pues los diques que podrían montarse para aminorarlo no existen. El neoliberalismo es capitalismo salvaje y fue diseñado para que las leyes de ese sistema de producción actúen sin restricciones, conforme a los dictados del Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial (BM) y demás organismos que llevan a cabo la tarea de propulsar los intereses del gran capital.

Conforme a las maquilladas estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que calcula en 48 millones 919 mil hombres y mujeres la PEA del país, en agosto la tasa de desempleo anual alcanzó el 5.79 por ciento. Es decir 2 millones 832 mil 456 personas no laboraron ni una hora a la semana.

Entre julio y agosto cada día quedaron sin empleo 2, 272 personas en promedio, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). En términos anuales perdieron el trabajo 268 mil 163 hombres y mujeres.
En cuanto al crecimiento de la pobreza tenemos que según el gubernamental Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) esta aumentó en México al pasar de 48.8 millones de personas a 52 millones de personas entre 2008 y 2010. Con lo cual en términos porcentuales pasó de 45.5 por ciento a 46.2 por ciento del total de mexicanos. En tanto que la pobreza extrema ascendió a 11.7 millones de mexicanos (el 10.4% del total de la población).

Así tenemos que el desempleo y el crecimiento de la pobreza son tan grandes que ni las estadísticas oficiales pueden ocultarlas, a pesar de que se viven tiempos electorales y de que Calderón, convertido en guía de turistas pretende engañar al mundo presentando al país como el más bello y apacible del mundo, lleno de gente amable y servil para atender a los extranjeros.

Pero no sólo al empleo se lo está llevando el diablo, sino también al peso, a pesar de las maniobras realizadas para sostenerlo mediante la compra de millones de dólares por el Banco de México.
Hace unas semanas el hoy ex secretario de Hacienda y actual suspirante a la presidencia Ernesto Cordero, presumía de la fortaleza del peso. Hoy se tienen que pagar más de 14 pesos por dólar.

El enemigo interno

Otro éxito de Calderón en la agenda que le ha impuesto el gobierno de Estados Unidos a cambio de su apoyo para montarlo en la silla presidencial, es la invención del enemigo interno, en este caso la delincuencia organizada, a la que le declaró la guerra que en los 59 meses que lleva su gobierno mediático ha costado más de 50 mil muertes, 10 mil personas desaparecidas y decenas de miles de desplazados por la violencia por la acción combinada de las bandas criminales, las policías, el ejército, la marina y grupos paramilitares.

Una supuesta guerra que está sirviendo para imponer mediante modificaciones a leyes secundarias la nueva Ley de Seguridad Nacional. Tal es el caso de la iniciativa para reformar el Código de Procedimientos Penales presentada para su aprobación a la Cámara de Diputados, con la que se pretende legalizar lo que en los hechos están haciendo las fuerzas armadas y las policías desde hace años: Detener a quien les parece sospecho sin orden de aprehensión, cateos de domicilios sin orden de allanamiento; intercepción telefónica, espionaje e infiltración, etc. Se trata de legalizar la sistemática violación a los derechos humanos que llevan a cabo ejército y policías en todo el territorio nacional.

Igualmente la disposición aprobada hace unos días por todos los partidos y que apunta hacia la militarización del país es la aprobación en la Cámara de Diputados de la Reforma a la Ley Orgánica de la Armada de México, que faculta a su jefe supremo (el ejecutivo en turno) a utilizar la Marina en el lugar y tiempo que lo considere necesario para enfrentar una situación de emergencia.
Sería ingenuo creer que es necesario construir todo este tinglado represivo sólo para combatir al narco, cuando la experiencia histórica nos enseña que en otros países con el pretexto del combate a la delincuencia se crearon aparatos represivos y leyes para reprimir a los movimientos populares que clamaban por justicia, pan y democracia. En América Latina Colombia y Perú son ejemplo de ello.

La gravedad de la situación económica en casi todos los países está provocando el surgimiento de grandes movimientos de repudio al modelo neoliberal. Y México no es la excepción.

Hasta en los Estados Unidos ha surgido el movimiento de los indignados que la semana pasada se plantaron en el corazón financiero del mundo para protestar contra la usura y la especulación que –a su juicio- han causado el desorden económico actual. Y ni qué decir de los movimientos sociales que sacuden a España, Inglaterra, Grecia y Francia en Europa. Mientras que en Latinoamérica el heroico movimiento estudiantil y popular chileno está realizando la crítica radical al modelo diseñado por los Chicago Boys de Milton Friedman en El Ladrillo (texto que contiene el proyecto económico neoliberal) entregado a Augusto Pinochet luego del golpe militar contra el gobierno de Salvador Allende.

Los estrategas del Pentágono, la CIA, FBI, y los mercenarios norteamericanos que operan en suelo mexicano dirigiendo a las fuerzas castrenses y policiacas del régimen calderonista, saben que ante tanta pobreza, violencia e injusticia no se hará esperar el repudio del pueblo mexicano y por ello están preparándose para reprimir las muestras de descontento y de organización popular.

sábado, septiembre 10, 2011


CRECE EL APOYO AL SINDICATO MEXICANO DE ELECTRICISTAS (gracias a la CFE)

Tomás Oropeza Berumen

En estos días de fiestas patrias es real el peligro que se cierne sobre los más de 16 mil electricistas que continúan resistiendo en su campamento en el zócalo capitalino la política antipopular del gobierno de facto panista, encabezado por Felipe Caderón.

Los voceros a sueldo del régimen blanquiazul han intensificado su campaña contra los obreros rebeldes que no han claudicado en sus demandas, a casi dos años del once de octubre del 2009, cuando las instalaciones de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (CL y F) fueron tomadas por el ejército para implementar el decreto de extinción de esa paraestatal en la vía de privatizar la producción y distribución de la energía eléctrica, en acatamiento a las “recomendaciones” del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Todos los medios electrónicos y la prensa escrita, salvo honrosas excepciones, han intensificado la campaña para justificar ante la opinión pública el uso de la violencia policiaca contra hombres y mujeres que han hecho de su presencia en el corazón del país una forma de lucha para presionar al gobierno calderonista a resolverles sus demandas: Creación de una empresa eléctrica que los emplee en las condiciones que tenían en CL y F ; el reconocimiento del comité central del sindicato; la entrega de las cuotas sindicales ilegalmente retenidas por orden de Calderón y libertad inmediata e incondicional de los presos políticos del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

Al campamento del SME se sumaron recientemente miembros de más de cien organizaciones sociales para reforzar la lucha y han constituido el plantón de Los Indignados de México. También se conformó una Organización Política Nacional la semana pasada para extender la lucha a otros sectores populares de este país que se está desintegrando por la violencia provocada deliberadamente por el gobierno panista con SU estúpida estrategia militarista contra la delincuencia organizada.

Miles de mujeres, jóvenes y niños de colonias populares, estudiantes y trabajadores acompañan la víspera del desfile militar del 16 de septiembre a los electricistas, que en muchos casos son sus parientes o vecinos, ocupando un espacio que es del pueblo, no del gobierno más corrupto y criminal que ha tenido el país.

Decenas de miles de personas que en algún momento creyeron la campaña panista contra el SME, la leyenda de que ese organismo gremial era responsable de su mal estado financiero, y que las cosas mejorarían con su liquidación, ahora se están organizando y luchando para defenderse de las tarifas locas que les cobra la “empresa de clase mundial” Comisión Federal de Electricidad (CFE) que además está imponiendo los medidores de prepago, como en Sud África lo hizo la empresa ESKOM en 1999 (ver el excelente documental La gran venta dirigida por Florián Opitz que nos muestra lo que ocurre cuando se privatizan los servicios públicos).

Y qué decir de la vulnerabilidad en que se halla el suministro de electricidad en el Norte del país, luego del apagón ocurrido en parte de California y Arizona (EE.UU, Baja California y parte de Sonora, en México, afectando a unos seis millones de personas que viven en esa área geográfica y económica provocando pérdidas económicas por varios millones de dólares. La causa se atribuye a un accidente ocurrido en una planta nuclear de Arizona. Pero el hecho es que del lado mexicano la CFE nada pudo hacer, porque el problema estaba al otro lado del Río Bravo y allá es donde se deciden las cosas.

Pero lo que está haciendo crecer la inconformidad con la política económica del régimen panista e indirectamente fortaleciendo a los electricistas del SME, son las arbitrariedades cometidas por la CFE en todo el país, como lo demuestra el hecho de que desde Tijuana, Baja California, hasta Comitán, Chiapas la gente se está movilizando demandando tarifas únicas y justas.

Ayer viernes en los estados de Oaxaca, Guerrero, Morelos y Chiapas rechazaron con manifestaciones, mítines y bloqueos de carreteras el alto costo de la electricidad. En san Cristóbal de las Casas, Chiapas, el movimiento Luz y Fuerza del Pueblo dio a conocer un manifiesto en el que declaran su adhesión a La Otra Campaña y su decisión de luchar por una nueva Constitución, un Congreso Constituyente y un plan de lucha junto con el EZLN, además demandaron la creación de una empresa que sustituya a la CL y F y la libertad de los 13 presos políticos del SME.

En Veracruz el Movimiento La Leyenda de Chucho el Roto Vive se ha convertido en una pesadilla para la CFE y el gobierno estatal que está siguiendo la política de criminalizar a quienes se oponen a la instalación de los medidores de prepago y se niegan a pagar las tarifas incrementadas hasta en 2 mil por ciento. El movimiento inspirado en el célebre bandido que robaba a los ricachones del régimen porfirista pasó de contar con 7 mil integrantes en 2009 a más de 35 mil militantes en estos días a pesar del hostigamiento que practican en su contra policías de la AFI y empleados de la CFE, informó Rosalía Uribe Pérez, representante de esa organización en Puente Nacional, Ver.

En el DF la CFE también hace de las suyas y la indignación va en aumento, a pesar de que la policía participa en la represión contra las familias y organizaciones sociales que resiste el cobro de tarifas que aumentaron de 700 pesos hasta casi 800 mil, como informa el diario digital Vanguardia (http://www.vanguardia.com.mx/intimidalacfeparaelcobrodereciboslocos-1084286.html): “Alejandro Silva, propietario de una pequeña papelería que cubre sus contribuciones fiscales a través del régimen de pequeños contribuyentes (Repecos), ubicada en Insurgentes centro número 96, en la delegación Cuauhtémoc. Silva resume: “Antes pagábamos bimestralmente 700 pesos; después de la desaparición de Luz y Fuerza del Centro se elevaron a 3 mil 651 pesos, y ahora el último recibo con fecha 24 de mayo de 2011, porque no ha llegado el más reciente, trae un saldo a pagar de 799 mil 779 pesos.”

Para colmo el escándalo desatado al conocerse el caso de corrupción protagonizado por el ex subdirector de operaciones de la CFE, Néstor Moreno Díaz, acusado de enriquecimiento ilícito y hoy prófugo, ha involucrado a otros altos funcionarios como Carlos Rovira Baker y Gustavo Santiago Torres además a el ex director de operaciones Arturo Hernández Álvarez imputado por autoridades estadounidenses de participar en la red de corrupción de quien fuera su subordinado.

No cabe duda el régimen político mexicano esta podrido, basta presionar un poco para que salte la pus, como ha estado sucediendo desde la quemazón del Casino Royale que además de provocar la muerte de 52 personas, los sucios negocios que ahí se realizaban están involucrando hasta al delfín de Calderón, el hoy ex secretario de Hacienda y suspirante a la candidatura del PAN, Ernesto Cordero, un producto made in ITAM.

miércoles, agosto 31, 2011


MONTERREY 25/08/2011

Tomás Oropeza Berumen

Pasada la humareda provocada por el incendio del Casino Royale el jueves pasado en Monterrey, Nuevo León, acto criminal que provocó la muerte de 52 personas, comienza a desvanecerse la versión de que se trató una acción terrorista, como la calificó Felipe Calderón, para aprovechar el estado de shock y estupor provocado por ese hecho atroz y promover la aprobación de su Ley de Seguridad Nacional.

Sin que aún se realizara una investigación de lo sucedido, calificó a los autores de “verdaderos terroristas” convocando a la unidad nacional en torno a su fallida estrategia de combate a la delincuencia organizada y hasta le reclamó al gobierno estadounidense la falta de control sobre la venta de armas a los delincuentes y el elevado consumo de drogas de los norteamericanos.

En la versión de la Procuraduría General de Justicia de Nuevo León (PGJE), los cinco presuntos autores del atentado tenían la intención de incinerar el casino en represalia por la negativa de sus dueños a pagar el “derecho de piso”, no de atentar contra las personas a quienes trataron de desalojar, pero no lo lograron porque perdieron el control de la situación.

Suponiendo sin conceder que esa sea la realidad, lo cierto es que a Calderón le cayó como anillo al dedo lo ocurrido en la Sultana del Norte para reposicionarse como el gran abanderado de la guerra a la delincuencia, justificar la militarización del país y en particular de Nuevo León a donde se enviaron de inmediato mil quinientos soldados e igual número de policías federales para reforzar a las tropas que ocupan esa entidad desde hace años.

Según la información de la PGJE y del cuestionado gobernador priísta Rodrigo Medina de la Cruz, parecería que los cinco matones supuestos zetas detenidos actuaron por su cuenta, pues no han informado de que se esté buscando al autor intelectual del homicidio múltiple.

Guardada toda proporción con el atentado del 11/09/2001 en Estados Unidos, utilizado por el entonces presidente George Bush Jr. para legitimarse y mediante la conmoción social imponerle al pueblo norteamericano la Ley Patriótica e invadir Irak. Aquí en México el 25.08.2011 a Calderón le está sirviendo como un pretexto para justificar la creciente injerencia de espías y militares “retirados” norteamericanos que hasta donde sabemos operan desde un búnker en avenida Reforma, cerca de la embajada gringa y -según el New York Times- también desde una base estadounidense, empotrada en un cuartel del ejército mexicano en el Norte de México.

Igualmente el gobierno panista está desplegando una intensa campaña empleando los medios de desinformación masiva para sembrar la idea de que se necesita de la intervención de fuerzas militares extranjeras para derrotar al narco y salvar a los mexicanos.

En esta línea están las recientes declaraciones del autor de La Región más transparente, el escritor Carlos Fuentes, quien la semana pasada sostuvo que el gobierno panista debería legalizar las drogas y al mismo tiempo pedir el apoyo de las policías francesa, israelí o alemana. En entrevista con la agencia EFE con motivo de la entrega del premio Fomentor de las Letras que le fue otorgado dijo: “Mientras no se den pasos para legalizar la droga y se llegue a acuerdos con los Estados Unidos -que es el mercado de las drogas-, y no se tomen acciones internas efectivas de la policía, la pandilla de la droga derrotará al Ejército de México y a la sociedad que está inerme”.

Oportunistamente la clase política se sumó a la convocatoria a la “unidad nacional” de Calderón y el jefe de gobierno del Distrito Federal Marcelo Ebrard, aspirante a la candidatura presidencial por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y actual presidente de la Confederación Nacional de Gobernadores (Conago) pidió “cerrar filas” apoyando al gobierno federal y al de Nuevo León, olvidando las críticas que sostenía al principio de la narcoguerra calderonista contra le estrategia basada en el uso del ejército. Lo cual demuestra, entre otras cosas, que la izquierda amarilla se ha recorrido hacia la derecha en más de un tema.

Seguramente en el período de sesiones de la Cámara de Diputados que inicia este 1º de septiembre, el influjo del asunto Casino Royale ejercerá una presión para que los diputados acaben de corroborar la Ley de Seguridad Nacional que ya habían aprobado en lo general los representantes de todos los partidos, con la honrosa excepción del Partido del Trabajo (PT).

Si esto ocurre, México habrá dado un paso más hacia el establecimiento de una dictadura en la que un personaje cuestionado desde su arribo a Los Pinos y que ha dado muestras de ilimitada obsecuencia ante el gobierno de Estados Unidos, podrá declarar el estado de excepción en cualquier parte del país, otorgándole carta blanca a los milicos para cometer legalmente las atrocidades que ya practican contra la población con el pretexto de combatir el narcotráfico, pero sin el riesgo de ser llamados a rendir cuentas en el futuro, como les sucedió a los militares golpistas en Argentina.

Si esto llega a suceder, México ingresará a una situación donde las luchas obreras y populares tendrán mayores dificultades para desarrollarse porque las pocas libertades democráticas que aún sobreviven serán canceladas. Pese a todo, los trabajadores y explotados tendremos que continuar la lucha por un cambio radical de la sociedad mexicana.

lunes, agosto 22, 2011


ANTE LA CRISIS, CALDERON ESPERA UN MILAGRO DE LAS RELIQUIAS PAPALES

Tomás Oropeza Berumen

La violencia se ha enseñoreado de México. El sábado una balacera entre delincuentes y policías y militares provocó la suspensión de un partido de fútbol en la ciudad de Torreón, la capital del  estado de Coahuila. Millones de personas se enteraron del episodio por las redes sociales y los noticiarios. El gobierno de Felipe Calderón no pudo ocultar el episodio, pero lo minimizó. Nadie murió y todo está bajo control, aseguró.

En la ciudad de Morelia, la capital del estado de Michoacán, al medio día del Domingo, cientos de personas sufrieron el encierro en locales comerciales durante varias horas por el operativo policiaco militar que intentó localizar a los autores del asalto a una joyería ubicada en el centro comercial Plaza de las Américas.

También el Domingo Calderón fue, acompañado de su esposa e hijos, a la Nunciatura Apostólica en el DF a admirar las llamadas reliquias papales, una cápsula de cristal con un poco de la sangre y algunos ropajes de Juan Pablo II, objetos que recorrerán varias ciudades, famosas por la violencia que padecen sus habitantes a manos de la delincuencia y las fuerzas armadas.

Los que creen en milagros esperan que ocurra uno y que al menos disminuya el genocidio que a casi cinco años de la presidencia de facto calderonista ha costado más de 50 mil muertes, 10 mil “desaparecidos” y decenas de miles de desplazados.

El recorrido del kit papal por las 91 sedes de la iglesia católica será escoltado por la Policía Federal. Seguramente ese será el tema de los noticiarios las semanas que vienen y hasta el 15 de diciembre, fecha en que terminará la extraña gira que recorrerá el país de costa a costa y de Sur a Norte.

Sin duda en radio, prensa y televisión no se hablará de otra cosa. Y los panuchos y demás oportunistas aprovecharán la ocasión para lucirse muy devotos adorando los fetiches mencionados. Se viven tiempos electorales y como dicen los perredistas: “hay que posicionarse” aunque haya que aprovecharse de la desesperación que la miseria y la falta de perspectivas causadas por tres décadas de capitalismo salvaje ha provocado en millones de mexicanos.

El recorrido de los residuos papales abarcará prácticamente todos los estados del país y sin duda constituye un operativo político de la iglesia católica y el panismo  para relanzarse con mayor ímpetu al escenario electoral. Tal como está ocurriendo en España, donde la visita de Estado realizada por el papa Benedicto XVI removió a las bases del franquismo y las enfrentó con otros tantos que criticaban el dispendio realizado por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en una época en que cientos de miles carecen de empleo y el movimiento de Los Indignados cuestiona la política económica neoliberal del gobierno socialista.

Fuera de foco quedarán situaciones más importantes, como el feminicidio  que está viviendo el estado de Chihuahua, donde en las pasadas dos semanas han sido asesinadas 15 mujeres, en casi todos los casos después de padecer tortura. En lo que va del año la suma de mujeres victimizadas en ese estado es de 222, informan el Instituto Chihuahuense de la Mujer y la Fiscalía General del Estado.

O la recesión económica en que ya nos encontramos. Hecho reconocido hasta por los organismos empresariales, como el Grupo Financiero Invex quien observa la disminución del débil crecimiento del PIB que promedió un crecimiento aproximado del 4 por ciento en el primer semestre del año, inferior al logrado en el mismo lapso del 2010, cuando fue de 6 por ciento.

El Grupo Financiero Citi Banamex apuntó que la actividad económica se ha desacelerado desde el mes de junio en relación al año pasado, ya que el índice global de actividad económica (IGAE) registró un crecimiento de 3.6 por ciento frente al 4.4 del mes de mayo.
Y como la economía mexicana se halla encadenada a la de Estados Unidos, país con el que realiza el 80 por ciento de sus transacciones, habrá que esperar la peor parta de la doble recesión que están anunciando economistas gringos y que a juzgar por el retiro de capitales y las compras de pánico de oro se está materializando.

Otros datos, menos sofisticados pero que arroja mucha luz sobre lo que está ocurriendo en la economía es la dramática caída en las ventas de alimentos que se reporta en la Central de Abastos de la Ciudad de México, donde la demanda disminuyó casi el 50 por ciento, el doble de lo que cayó en el periodo vacacional de verano del año pasado, a decir de Rubén Ríos Bastida,  presidente de los comerciantes de ese centro comercial con 433 bodegas que ocupan un espacio de 327 hectáreas y es el más grande del país.

Por su parte la patronal Confederación de Cámaras Industriales (Concamín) reconoció que la crisis es una realidad y exhortó al gobierno a implementar un programa antirecesivo, “aumentando el blindaje económico”, proteger el empleo, reactivar la planta productiva nacional y una serie de medidas anti deperesivas imposibles de aplicar por un gobierno panista de ultraderecha como el que encabeza Felipe Calderón.

Estos hechos económicos hacen evidente que el sistema capitalista se halla en crisis de sobreproducción relativa, las dificultades en la realización de las mercancías y de acumulación de capital así lo confirman.

También resulta claro que la crisis económica y social se profundizará en el país y que el gobierno de facto calderonista, lleva a cabo una ofensiva contra los trabajadores del país buscando someterlos a una mayor explotación y control. La Ley de Seguridad Nacional y la reforma laboral han sido diseñadas para lograr esa meta y todo parece indicar que serán aprobadas en lo que resta del sexenio, dada la desmovilización y el control que padecen trabajadores y campesinos así como el colaboracionismo de la izquierda mexicana.

Pero no todo esta dicho. La clase obrera y los explotados tienen la palabra.